“Yo sólo soy un entrenador”. Estas palabras se convirtieron este jueves, en el ‘templo’ de la excelencia que constituye el Paraninfo de la Universidad de Alcalá, en el paradigma de la modestia de los hombres que cumplen de forma colectiva sueños colectivos. Las pronunció el seleccionador nacional de fútbol, Vicente del Bosque, que recibió el Premio Talento Extraordinario 2010 de la Academia de las Ciencias y las Artes de la Televisión.
El nombre de Del Bosque estuvo rondando entre todos los presentes en la gala durante toda la noche, incluso cuando aún no había llegado (pues fue el último en incorporarse al evento). Y cuando llegó el momento, al final de la noche, el presidente de la Academia, Manuel Campo Vidal, lo adjetivó con tres palabras: “sosiego, cercanía y amistad”.
“Es una persona de la que te haces amigo sin serlo y es una suerte que siendo un entrenador que ha conseguido tan buenos resultados y triunfos, sea capaz de hacer amigos”, señaló Campo Vidal en relación a la estima que todo el país ha demostrado tener con Del Bosque.
“Con el éxito en el pasado Mundial de Sudáfrica todos hemos aumentado nuestro autoestima y hemos reforzado la marca España; ha sido importante para el país y también para la Televisión”. Así mismo apuntó Campo Vidal que “no es un premio oportunista sino que se ha otorgado por unanimidad de toda la Academia ya que la televisión la hacen posible todos los que permiten que sea activa. Vicente del Bosque representa una contribución contemporánea al país, a la marca España y a la televisión y es un ejemplo de excelencia profesional y de la grandeza de la humildad”.

Por su parte, el galardonado estrella de la noche, tomó la palabra agradeciendo el afecto y la simpatía que desde el pasado 11 de julio le han hecho llegar desde todos los rincones del país a él y a todos los jugadores de la Selección. “Es un premio que reconoce al fútbol español que algunas veces se ha denostado y con el Mundial ha salido reforzado, y a los jugadores que son los auténticos protagonistas de ese éxito y una referencia moral para todos”.
“Fue una alegría inmensa, de un fútbol limpio que sabe transmitir los valores del deporte. El talento de estos grandes jugadores es especial, porque a parte de ganar han sabido transmitir valores reales”.
“Estoy obsesionado con el futuro porque el éxito confunde y puede empañar los años venideros pero espero poder seguir adelante”.

Recital de emociones
La bonhomía manifestada por Del Bosque no cogió por sorpresa al público. Porque este último asistió durante la hora larga anterior a un recital de humildad, de manos de los otros 14 premiados por la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión. Y también de humor. Como el de Jorge Salvador, productor ejecutivo de El Hormiguero de Cuatro. Este último provocó las risas del personal recordando las palabras del rector de la UAH, Fernando Galván, sobre el papel que jugó el Paraninfo como centro de pruebas de retórica para los estudiantes del Renacimiento: “Yo hace 500 años hubiera suspendido, seguro”, afirmó.

Asimismo hubo grandes dosis de emoción, como la exhibida, al borde del llanto, por Mario Lastra, cámara de Cuatro y CNN+, en el momento en el que su compañero de correrías, el reportero Jon Sistiaga, rememoró su entrega y su talento en sus aventuras por Colombia o los desiertos de Afganistán. O la que dejó casi correr a raudales Sonia Martínez, directora de Ficción de Antena 3, una mujer que tras ser responsable de éxitos de la fabulación como Los Hombres de Paco, El Internado y últimamente Hispania, dejó muy claro que es lo que le mantener los pies en el suelo: “Mis chicos, que cada día me dan la medida de lo que importa realmente”.
Fernando Escudero / Ignacio Manrique |