Uno de los cinco municipios que el Ejecutivo central maneja para albergar el Almacén Temporal Centralizado (ATC) es Yebra, un pueblo de Guadalajara situado a 49,6 kilómetros de Alcalá.
Tres municipios de Tarragona (Ascó, Tivissa, Vandellós), Merindad de Cuesta-Urria (Burgos) y Yebra son los lugares que el Ministerio de Industria y la empresa nacional de Residuos Radioactivos manejan como posibles candidato para albergar esta instalación. Desde Ecologistas en Acción se insiste desde hace tiempo en el interés de Yebra por acoger el cementerio nuclear donde irían a parar los residuos de alta actividad de todas las centrales nucleares españolas y hace unos días el diario El País ponía nombre a los cinco municipios interesados.
Sin embargo, el alcalde de Yebra, Juan Pedro Sánchez (PP), en declaraciones a la Cadena Cope, desmintió “categóricamente" que su municipio esté negociando con el ministerio y Enresa para albergar unas instalaciones de este tipo pese a que se muestra, a nivel particular, a favor de la construcción del cementerio nuclear. “Desde la Asociación de Municipios en áreas de Centrales Nucleares (AMAC) hemos dicho que la mejor solución para la gestión de los residuos radiactivos es la creación de una base centralizada para toda España", aclara.
El Gobierno abrirá la convocatoria antes de final de año, previsiblemente en noviembre, aunque lo cierto es que desde que se aprobó el VI Plan General de Residuos Radioactivos, en el Consejo de Ministros del 23 de junio de 2006, se ha retrasado una y otra vez. Es una decisión que tiene el rechazo social garantizado. Ahora parece que el Gobierno tiene la intención de pedir candidatos y lo lógico es que se postulen ayuntamientos que ya tienen instalaciones nucleares en sus municipios. Sin embargo, el alcalde de Yebra, un municipio de 585 habitantes, asegura que de momento “no hay nada" sobre este cementerio nuclear y duda de que salga ahora la convocatoria “porque no veo al Gobierno de Zapatero con la idea de sacarlo adelante".
Por tanto habrá que esperar a que se abra la convocatoria pública para determinar la ubicación del cementerio nuclear que será evaluada por una comisión interministerial. Será entonces cuando se sepa si los rumores sobre Yebra son ciertos o no. De lo que no hay duda es de las suculentas inversiones que llegarán a la comarca que albergue el ATC y que no escapan al alcalde de Yebra. La inversión gubernamental en el proyecto asciende a unos 700 millones de euros y cada año se recibirían 11,5 millones en ayudas. El ATC acarrea, además, un centro de investigación, un parque empresarial y un vivero de empresas.
Mientras tanto, la decisión de Yebra es observada desde muchos sitios y si se postula como candidato chocará frontalmente tanto con el PP como con el PSOE, aunque en este municipio no se pone tanto en duda la instalación, en especial tras el viaje con AMAC que realizó en noviembre del año pasado una asociación de amas de casa a Holanda, en concreto a Habog, donde comprobaron la seguridad de una instalación similar. En Alcalá, el edil de Medio Ambiente, Jesús Domínguez, ya anunció el pasado mes de febrero, tras los insistentes rumores sobre Yebra, que en cuanto se plantee el asunto de manera oficial el Ayuntamiento hará los estudios necesarios sobre la zona de influencia, ya que entre Alcalá y Yebra apenas hay 50 kilómetros. Además, Domínguez planteó la posibilidad de presentar alegaciones, en una línea similar de oposición a la de otras infraestructuras como el oleoducto por el Parque de los Cerros o el gaseoducto por la Zona Especial de Protección de Aves.
Además de la respuesta social, más sonada fuera del municipio, el alcalde de Yebra, tendrá que lidiar con el frente político si al final se postula para albergar el ATC. El PP de Guadalajara y de Castilla-La Mancha ya ha mostrado su oposición frontal al cementerio nuclear en la provincia. Según los populares, Guadalajara ya ha sido “suficientemente solidaria" en materia nuclear con las centrales de Zorita (ya sin actividad) y Trillo, por lo que se opone a la posible instalación del ATC en Yebra. Los socialistas de la provincia y de la región también rechazan el ATC en Yebra porque también consideran que han pagado “suficiente peaje nuclear".
La decisión final la tiene el presidente Zapatero, cuya apuesta pasa por las energías renovables, aunque se ve en la encrucijada de tomar una decisión ya que el cierre de Garoña en 2013, la saturación de la piscina de combustible de Ascó y la devolución por parte de Francia de 13metros cúbicos de residuos de alta actividad en 2011 y 665 de media actividad de Vandellós 1 que se enviaron en 1989 obligan al Ejecutivo central a tomar una decisión cuanto antes. |