La respuesta de la Mancomunidad de Aguas del Sorbe a la intención de la Junta de CastillaLa Mancha de construir la tercera conducción sin contar con esta entidad no se ha hecho esperar. La MAS sigue defendiendo su independencia y está dispuesta a financiar esta obra porque se debe hacer para todos municipios mancomunados “sin excepción alguna”. Alcalá podría quedarse sin una infraestructura imprescindible ya que sólo llegaría hasta Azuqueca. IU ha solicitado una reunión con el presidente de la MAS, Jesús Domínguez, para conocer de primera mano lo que esta sucediendo, mientras que el PSOE local no se pronuncia al no tener representación en la MAS.
La determinación de la Junta de Castilla-La Mancha y de la Confederación Hidrográfica del Tajo de construir la tercera conducción hasta el límite provincial de Madrid y Guadalajara vuelve a poner a Alcalá en el punto de mira. La ciudad complutense es una de las fundadoras de la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (MAS) y la que tiene mayor peso tiene desde su fundación, hace ya 40 años. Sin embargo, pese a que con 200.000 habitantes representa más de la mitad del consumo de la MAS, una y otra vez se habla de una guerra del agua que tiene como objetivo controlar esta entidad.
Jesús Domínguez, presidente de la MAS tras las elecciones municipales de 2007, insiste en mantener la independencia de una entidad que tras las últimas actuaciones de los responsables regionales de Castilla-La Mancha corre el riesgo de provocar la duplicación del sistema de abastecimiento del Sorbe. Los últimos acontecimientos así lo ponen de manifiesto. Además de la tercera conducción entre Mohernando y Guadalajara, hay otras infraestructuras que demuestran los intereses que hay para controlar la MAS y que pasan por la creación de un consorcio para la gestión del Sorbe-Bornova. Una de esas infraestructuras con las que se presiona desde Castilla-La Mancha es la potabilizadora alternativa a la de Mohernando, a la que se incorporaría la tubería del Alcorlo.
Pero la MAS insiste en mantener su independencia y rechaza la creación de un consorcio. “Queremos que nos traten de igual a igual, y no como si fuéramos los subordinados de unos señoritos”, explica Jesús Domínguez.
La CHT, presidida por Mercedes Gómez, la ex consejera de Agricultura del ejecutivo castellano manchego y ex gerente de la empresa regional Aguas de Castilla-La Mancha, ha reconocido que “la Junta está dispuesta a asumir el coste de la tercera conducción hasta el límite de Guadalajara con Madrid”. Además, la CHT explica que “el acuerdo debe cerrarse en 2011 para que la obra pueda contar con fondos europeos”.
Las posturas están más distantes que nunca y, de hecho, la MAS ha reclamado a la CHT la devolución del proyecto de la tercera conducción y Domínguez anuncia que “si no hay una respuesta positiva y se acepta lo acordado en el Consejo de Ministros” en noviembre se iniciarán los trámites para hacer la tubería.
En Alcalá se observa con preocupación esta situación. Jesús Domínguez insiste “en que no nos vamos a dejar pisotear”, pero también quiere que los grupos municipales se impliquen. Sin embargo, las posturas de los partidos de la oposición son distintas. Francisco Calles, portavoz de IU, asegura que “a priori, defendemos la MAS a ultranza”, aunque aclara que han solicitado información y una reunión con la presidencia de la MAS, que se celebrará a finales de mes, “para conocer el problema y tomar una postura”.
Sin embargo, el PSOE evita pronunciarse porque “un grupo político no debe opinar sobre lo publicado, sino tener acceso a la información”, como explica Javier Rodríguez. El portavoz del PSOE también recuerda que no están representados en la MAS, pese a que lo pidieron en varias ocasiones.
J.L.E. |