alcalá n “Cuanto más grande es el local, más vendes”. Este razonamiento simplifica el pensar de muchos comerciantes chinos de Alcalá y del resto de España, que han dejado de abrir sólo ‘tiendas de todo a cien’ para invertir en grandes superficies. La frase pertenece a Lili Zhang, presidenta de la Asociación de Comerciantes Chinos de Alcalá. Y es que la crisis obliga a vigilar cada céntimo que sale de nuestra cartera. Por eso en los últimos meses han proliferado auténticos supermercados de lo barato.
“Se trata de una evolución normal. Los comerciantes chinos llevan varios años en nuestro país, tienen experiencia, se han integrado en nuestra sociedad y han visto una oportunidad en el sector precios”, razona David Valle, director de la empresa Metalúrgica Madrileña, importadora desde hace cuatro años del país asiático.
Alcalá es un ejemplo de ello. A las pequeñas tiendas de barrio, en los últimos meses se vienen sumando auténticos ‘gigantes’. El Corte Oriental (C/ Rumania), con sus 2.500 metros cuadrados, es un ejemplo de ello. Pero no el único. En Espartales encontramos otra gran gran superficie (Asia Store, en el centro comercial Alcalá Atenea), al igual que en Cuadernillos. Al retail se suman otras actividades, incluida la hostelera (Zhang es la responsable de la construcción de un ‘megarestaurante’ asiático, frente al Parque de Bomberos, que ocupará 1.200 metros cuadrados). El precio es el gran gancho de estos comerciantes, con fama de trabajadores, sacrificados y gran iniciativa.
Potencia mundial Hace pocas semanas, China desbancaba a Japón al erigirse como la segunda potencia económica del mundo. Mientras que el PIB nominal del país nipón fue de 1,2 billones de dólares en el segundo trimestre del año, el de China alcanzó 1,337 billones de dólares. El tigre oriental reclama su lugar en la historia de la civilización, tal y como advierte Jesús Martín, presidente de Aedhe. “China está recuperando su liderazgo en la economía mundial. No hay que olvidar que, a excepción de los últimos 200 años, siempre ha sido una potencia de primer orden”.
Su competitividad, capacidad de trabajo y sacrificio los hace “imparables”. De hecho, todavía retumban en el acervo cultural las palabras de Deng Xiaping, presidente del país y del Partido Comunista Chino, al afirmar que “enriquecerse es glorioso”. Estas palabras, pronunciadas en 1978, arrancaron el inicio del proceso de apertura del país más poblado del planeta. Y desde entonces, China ha tomado decisiones dirigidas a ‘comerse el mundo.
Con ventaja A nadie se le escapa que China juega con ventaja. Económicamente liberal; políticamente dictatorial (con tímidas reformas), el país se ha convertido en la fábrica del mundo. “Autocracia y liberación mercantil está dando un resultado abrumador. Su gran mercado es el propio país, lo que le permite lograr unas cuotas de crecimiento importantes”, explica Martín.
Los procesos de apertura, aunque tímidos, van ganando terreno. Pero todavía queda mucho trecho que recorrer. La visita de José Luis Rodríguez Zapatero a China ha supuesto un hito importante en las relaciones bilaterales. “El Gobierno (presidido por Hu Jintao) está facilitando la llegada de inversores chinos a España”, afirma Zhang. Así lo corrobora el presidente de la patronal de empresarios del Corredor del Henares. “Esto es sólo la punta del iceberg. En breve veremos cómo empresarios españoles se asocian con chinos, y será bueno que sea visible porque ya están comprando grandes corporaciones sin cambiar el nombre de la marca”.
A su juicio, “la amenaza hay que convertirla en una oportunidad”, sobre todo en aras a igualar las relaciones comerciales con China. “En 2007, había 600 empresas instaladas en el país. En 2009 había 400”. En términos porcentuales, las firmas españolas apenas representan un 0,43% de todo lo que compra China en el exterior. Una gota en el océano. “España siempre ha sido un importador de China, y con la crisis, mucho más porque no se puede competir en precio con ellos”, justifica Juan Pablo Tallado, director general de Bergareche Nieto Forwarder, dedicada al transporte internacional, ubicada en Alcalá.
Boom chino De vuelta a nuestro país, y más concreto a Alcalá, la llegada de población asiática cogió impulso en el año 95. A partir de ahí, la población ha ido creciendo y asentándose con éxito. De 1.091 chinos censados en la ciudad complutense el año pasado, a enero de 2010 la población había aumentado en 1.114. La crisis, de la que China como país es inmune, no se ha traducido en un retorno de emigrantes. Todo lo contrario. Otra cosa es que los emprendedores que viven en nuestro país no sufran las consecuencias. “Las padecemos como todos los españoles”, asegura la presidenta de la asociación de comerciantes chinos en Alcalá, cuyo número de miembros ha crecido tímidamente desde su creación, en julio de 2009.
Afortunadamente para ellos, este colectivo es más inmune a la falta de crédito. “Lo que ocurre es que nos ayudamos bastante entre nosotros porque hay confianza y conoces a la otra persona. Por ejemplo, si haces un pedido a un almacén, te permite retrasar el pago en dos o tres meses”. Existen también razones culturales. “Generalmente hacen poco uso de la financiación externa, y aunque no ganen mucho dinero, suelen ahorrar casi la mitad de su renta”, apunta Martín. “Y precisamente por su escaso endeudamiento, tienen una mayor capacidad para pedir préstamos”. Y vaya si lo están haciendo.
Jesús Martín: “China no es un país cualquiera” La salida de la crisis apunta en una sola dirección: la internacionalización. El consumo español se ha hundido, y no hay más remedio que buscar mercado más allá de nuestras fronteras. Pero el empresario español siempre ha sido reacio a salir fuera, a excepción del mercado latinoamericano (por proximidad cultural) y europeo (geográfica). “Asia siempre nos ha parecido un país exótico y muy lejano, con importantes barreras de tipo cultural, idiomático, etc.”, explica el presidente de Aedhe, “pero debemos tener claro que China no es un país cualquiera”. Algunos estudios apuntan que en 15 años el país asiático ocupará la primera posición en PIB bruto. “Además, es el mayor poseedor de reservas de divisas del mundo. Ha comprado mucha deuda americana, también española... y eso significa influencia y poder de decisión en los países”. Aunque la balanza comercial sigue escorada a favor de China (9 a 1), la visita de José Luis Rodríguez Zapatero al país y la Exposición de Shangai buscan igualar esa relación.
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