Tony Lebranc y su esposa Isabel. Manolo Escobar y Anita Marx. El emperador Akihito y la emperatriz Michiko. Paul Newman y Joanne Woodward o el Rey Alberto II y la Reina Paola. Sólo ellos pueden hacerse una idea de lo que ayer sintieron los protagonistas del homenaje que se celebró en el Teatro Salón Cervantes.
Ellos también llevan toda una vida juntos, cumpliendo eso de ‘prometo amarte y respetarte todos los días de mi vida’. Ellos celebraron sus Bodas de Oro como este año lo hacen 41 parejas alcalaínas. Ayer, el Ayuntamiento quiso rendirles un homenaje muy especial cinco décadas después de que se dieran el ‘sí, quiero’.
Por el escenario de la sala complutense por la tarde no desfilaron actores, pero sí estaban los protagonistas de la historia de una vida juntos envueltos en los nervios de la novedad. “Estoy como un flan. Es que estar aquí es muy bonito”, decía Manuela, una de las homenajeadas junto a Cipriano, su esposo, quienes contrajeron matrimonio allá por 1960.
A ritmo de 'Solamente una vez', los mariachis dieron inicio al homenaje presentado por Jesús Cámara, periodista de Puerta de Madrid. Un acto emotivo que arrancó las lágrimas de protagonistas, familiares y el resto del público que llenó el patio de butacas del teatro. Frente a ellos, sentados sobre el escenario, las 40 parejas recibieron el mejor de los regalos: las palabras de amor y cariño de sus hijos y nietos.
“Papá, mamá, habéis ganado la partida a la rutina, a los enfados, a las dificultades y todo aquello que ha hecho a otros tirar la toalla”, decía Rosario Benito a sus padres, Lorenzo y Rosario, que emocionados recibían sus palabras, con las que las otras parejas entre lágrimas se sentían aludidos.
Y es que, como aseguraba Rosa García, las parejas ayer homenajeadas, tienen la receta para pasar “una vida juntos”. Ella asistía ayer a una doble celebración. Por un lado, las bodas de oro de sus padres y por otra, la de sus suegros, “que me han tratado como a una hija más”, reconocía emocionad y agradecida.
Tras las palabras cargadas de cariño, los verdaderos protagonistas del acto, llenaron el escenario. Una a una, cada pareja recogió de manos del alcalde, Bartolomé González, y del concejal de Mayores, Jesús Fernández, una placa conmemorativa de sus Bodas de Plata. Fue el momento de saludar al respetable desde el escenario, de dar las gracias por los vítores de ‘guapos’, y de corresponder con un tierno beso a la pareja ante el ‘que se besen’.
"Seguimos de luna de miel”
Cuando Isaías Redondo y Concepción Suela se conocieron, no existía Internet, ni bailaban hasta el amanecer en las discotecas. Lo suyo fue tradicional pero romántico.
“De baile en baile los domingos por la tarde en el pueblo, Villalpando en Zamora. Allí nos conocimos y nos enamoramos”, recuerda Concepción. “Manolo, Manolo de mis amores”, cantaba Isaías recordando la canción que bailaban siendo novios. Después se casaron y vinieron a Alcalá de viaje de novios. “Y aquí seguimos de luna de miel”, decía ella sonriente.
Ayer, sentados en el Teatro Salón Cervantes, y a pesar de que han pasado 50 años desde aquella boda, se seguían mirando con ternura y se completaban las frases. “¿Cuál es la clave para seguir tantos años juntos? Pues que cuando uno habla, el otro calla. El respeto y el cariño”, decía ella. “Y no discutir mucho, dar el brazo a torcer”, añadía él.
“Bueno, aunque discutir es divertido a veces”, replicaba ella. Ambos reían. “Mira, allí está nuestra hija. Tenemos dos hijos y cuatro nietos”, decían señalando a Conchi, que estaba en el público. “Es un día muy bonito para mis padres”, decía ella emocionada. |