Paco, el ‘Schumacher’ de la comilona de flanes, revalidó título engullendo 80 de los gelatinosos dulces. “Me he quedado con hambre”, aseguraba al terminar. Que tenga cuidado. Cosmin, de 15 años y ganador del concurso juvenil, se perfila un rival difícil de batir cuando crezca.
Unos optaban por la técnica de la absorción. Otros, por la gran dentellada. El fin era no dejar ni un solo flan en el plato. Y había muchos por comer. Exactamente, 1.800. Como si supieran de su inminente final, los dulces de huevo y vainilla temblaban en la mesa. Delante, de rodillas muchos y con las manos atrás, los devoradores les acechaban.
“Tenéis 30 segundos en la primera ronda. Un minuto en la final”, les decían los peñistas antes de soplar el silbato. Primero, los más pequeños. Luis Miguel consiguió comer 14. Se reservaba para la final, donde con 17 dulces más se hizo con el primer premio.
Después, los juveniles. Todos lo tenían claro. “Gana Cosmin”, decían señalando a un adolescente rubio de casi 1,80 de estatura. En total, tragó 41 flanes.
La mitad que el ganador indiscutible del concurso, Paco, 'Schumacher' como le han bautizado Los abejorros, vista la velocidad a la que come. 32 flanes en la primera ronda, 48 en la gran final. Batió así el record personal de 72 flanes que consiguió el año pasado.
“El que más ha comido fue un chino hace dos años que comió 100 en un minuto. Te prometo que si Paco lo hace, llamo a los Guinness”, decía José Ramón Rodríguez, un abejorro convencido de la capacidad de Schumacher. |