“Llevamos tres años pidiendo que alarguen el recorrido de la línea 8 de autobús para que nos lleve al Centro de Especialidades Francisco Díaz", se lamenta Fernando Gomecello.
Según el presidente de la Asociación de Vecinos de El Val, bastaría sólo con prolongar dos paradas para que pudieran acudir a sus citas médicas en transporte público, una medida que parece no llegar nunca. Asimismo, piden que se abra el antiguo centro de la calle Salamanca porque el nuevo está "saturado".
Han pasado dos años desde que los vecinos de El Val llevaran más de 5.000 firmas al Ayuntamiento y al Consorcio Regional de Transportes para ampliar la L-8 y poder llegar al nuevo centro de especialidades. Sin embargo, Gomecello asegura que a día de hoy no han obtenido respuesta alguna sobre ello. “Hay tres mociones aprobadas por unanimidad en el Ayuntamiento para llevar a cabo esta medida y no sabemos por qué no se hace".
Para él, la ciudad necesita una reordenación de los transportes urbanos, dado que las nuevas infraestructuras que se han creado durante los últimos años en Alcalá han dejado las líneas existentes “obsoletas". Además, señala que es necesario crear una línea circular para conectar todos los puntos de interés para los alcalaínos en un mismo recorrido.
EL VIEJO AMBULATORIO. En cuanto a la reapertura del antiguo centro de especialidades del Val, Gomecello tiene clara su postura: “Creemos que deberían abrirlo de nuevo ya que el terreno es de Sanidad y pensamos que el actual, Francisco Díaz, está saturado porque da servicio no sólo a Alcalá sino también a los pueblos de alrededor". En este sentido, asegura que se han mandado peticiones a la Plataforma de la Sanidad Pública pero que nadie ha respondido: “El Ayuntamiento dice que es competencia de la Comunidad, pero nos gustaría que el Consistorio lo reivindicara ya que es algo bueno para la ciudad".
El presidente de la asociación de vecinos reclama más atención por parte del Gobierno local. “Estamos un poco abandonados por el Ayuntamiento. Creo que no se creen esto de la participación ciudadana", comenta. Gomecello pide que se escuchen más las reclamaciones de los vecinos y que se les deje a ellos participar en las problemáticas que puedan surgir en los barrios. “Hay un reglamento de participación ciudadana donde han dado muy poca participación a los vecinos y yo creo que esto se debería promover más". En su opinión, parece que el Ayuntamiento “tiene miedo de abrir esto a la participación" porque los ruegos y las preguntas en las juntas “es lo más libre que hay", y pide que no sean tan estrictos en este sentido a la hora de presentar una sugerencia o queja. “Nos gustaría que los políticos contaran más con nosotros, los vecinos. Es lo más cercano que tenemos y a pesar de los altos impuestos que pagamos no entendemos por qué nos tienen abandonados", destaca.
Laura Arribas.
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