Recuerda aquella cubertería de plata que tiene guardada desde hace años sin darle ningún uso? ¿Y esos pendientes desparejados que sólo ocupan espacio en el joyero? ¿Conserva sus alianzas de matrimonio olvidadas en el cajón tras el divorcio? Ahora todos esos enseres que no utiliza o han pasado de moda pueden ayudarle a conseguir un dinero extra o renovar su joyero. Viridiana se lo pone en bandeja.
Esta joyería abrió sus puertas hace sólo unas semanas en Alcalá con la intención de ampliar el servicio típico que se da en estos comercios. Además de vender un amplio surtido en joyas con los diseños más actuales, le ofrece la posibilidad de vender las piezas de oro y plata que ya no use.
“Viene, le tasamos las joyas sin compromiso y conforme a la cotización de este metal precioso en bolsa, le pagamos la pieza”, comenta Alicia, la encargada de este local, quien se embarca como empresaria en el sector de la joyería.
Actualmente, aunque las fluctuaciones de la bolsa hacen que los precios suban y bajen continuamente, el coste de un gramo de oro ronda aproximadamente entre los 15 y los 17 euros, aunque puede variar. Así, por ejemplo, si tiene un anillo que no usa y pesa unos 15 gramos, podría obtener por él más de 100 euros.
Además del oro, en Viridiana también tasan objetos de plata, aunque su valoración es más barata, unos 15 céntimos el gramo, también variable. Una cantidad menor que puede traducirse en muchos más euros si tasa, por ejemplo, una cubertería.
“Hay gente que una vez recibe el dinero lo utiliza para renovar el joyero. Aquellas piezas antiguas que ya no se ponen, y que pesan mucho, pueden suponerle joyas nuevas, más finas y actuales”, afirma esta empresaria.
Además de las nuevas, este local ofrece también la posibilidad de adquirir piezas de segunda mano, cuyo coste es entre un 20 y un 30% más barato. “En ningún caso ponemos a la venta las joyas que nos traen a tasar. Todas ellas van a fundir. Nosotros lo que vendemos es la mercancía que nos facilitan nuestros proveedores”, aclara Alicia.
Inmigrantes, españoles, personas mayores, jóvenes... De momento en el primer mes de vida de la tienda, la clientela ha sido diversa aunque, aseguran, los extranjeros están más habituados al empeño y los alcalaínos tienen más preguntas sobre cómo hacerlo. Es simple. Sólo tiene que llevar la joya que quiere vender y presentar el carné de identidad. Rebusque en su joyero porque ahora puede darle dinero. |