¿Llevará Sotelsek las Infraestructuras de manera pública y oficial o lo hará como una delegación oficiosa del rector? ¿Lo hará con su esposa, que tampoco tiene la designación expresa pero sí tácita, o se comportarán como si fuera cosa del gerente, el bueno de Rubén Garrido?
Por más que El Topo ha husmeado en las catacumbas universitarias, no hay manera de aclarar con precisión lo que, sin embargo, es un hecho. Y es esa resistencia a asumir lo obvio lo que produce pánico entre bípedos ilustrados y cuadrúpedos cotillas. ¿Por qué niegan en público lo que sin embargo anuncian y confirman en privado, incluso por escrito,en comunicaciones informales que luego se lleva el viento?
Este tipo de nombramientos, de sobaquillo, son los que inquietan y avalan las peores sospechas, todas relacionadas con las 'peculiares' adjudicaciones de obras a empresas que, hasta entonces, no brillaban por su experiencia en currículo. En otras palabras, estimado rector, ¿qué necesidad tiene de delegar las obras en quien aparecía señalado durante la campaña, sin acreditarlo en público con un cargo formal y haciendo un doblete familiar que canta por soleares?
Luego hay otros nombramientos que, simplemente, entran el categoría de las pequeñas miserias humanas: los de ésos que miran a la ANECA para lograr puntitos con los que aspirar a una cátedra, que ya no se gana por prestigio sino con baremos discutidos y discutibles. Y también los de ésos otros que hicieron trabajos electorales que ahora son premiados de aquella manera. O los de aquéllos que, pastoralmente hablando, forman parte de algunas de las familias de honda tradición 'liberadora' -¿verdad, queridos vicerrectores de tal y de cual-?. O, finalmente, los de aquellos que un día fueron contestatarios y hoy aceptan los premios en especie que les ponen en el plato -¿verdad, archijurídico Luzón-?.
El Topo reconoce como pocos el olor a gato encerrado, a doble juego y a truco del almendruco. Y por cierto, se solidariza con quien hay que solidarizarse y se avergüenza de lo que hay que avergonzarse en esta Universidad: lean si no en el siguiente enlace la noticia que da uno de los grandes digitales del mundo del periodismo, para bochorno del rector y de algunos de sus amiguetes. ¿Será un disparo a bocajarro o el principio de una saga periodística destinada a poner a cada cual en su sitio? El tiempo dirá.
Por cierto, los mismos de los primeros párrafos, cómo no, siguen sin bajarse el sueldo como sí lo van a hacer a los esforzados PAS y a los curritos en general: éstos van a perder ya mismo el 5% de su salario; aquéllos se niegan de momento a aplicarse la reducción del 15% que todos los altos cargos de España se están induciendo por razones de decoro elemental, apelando a argumentos impropios incluso del gran Antonio Ozores. ¿Y encima de puente este viernes? O lo mismo este Topo se está poniendo estupendo, porque... ¿alguien recuerda un viernes de actividad frenética en la alicaída UAH? Que levante la pata.
Esto es Topo, amigos, pero sólo de momento. En breve desarrollaremos lo aquí expuesto, con algún espacio para esas curiosas comidas que el ex rector Virgilio Zapatero mantiene en Madrid con ilustres universitarios con un guión tan indescifrable como previsible. Y ahora nos vamos, tarareando la vieja cancioncilla popular protagonizada por el mítico carrito del helado. ¿Se la saben no? |