“Hace dos años, la lista de demandantes era inmensa. La gente venía a apuntarse muy nerviosa, como si no fuera a haber suficientes. Yo me pregunto ahora qué ha pasado con toda esa gente. Creo que el paro en Alcalá ha hecho estragos”, afirma desde su stand la representante de una de las 15 promotoras presentes en la Feria de la Vivienda Protegida en Espartales Norte.
Quizá sean las circunstancias económicas, o quizá que con el estallido de la burbuja se desinfló también la necesidad de comprar imperiosamente una vivienda antes de que los precios subieran aún más. A mediados de abril se puso en marcha la carpa instalada en la Plaza de San Lucas, para facilitar a promotores y compradores la comercialización de más de 600 viviendas aún disponibles.
Algunas de las promociones empezaron a ponerse a la venta en la misma feria. En otras, con las obras ya avanzadas, las viviendas disponibles podían contarse con los dedos de las manos. Y muchos han notado desde el comienzo de la crisis que la pérdida de empleo ha llevado a no pocos vecinos a borrarse de las listas de interesados. “Siempre ocurre eso, y más con esta situación económica. Nosotros llevamos comercializando desde hace más de un año; y en este tiempo hay gente que se ha quedado sin trabajo, o que ahora no cumple con las condiciones para concederle una hipoteca". Otros, opinan los promotores, se habrían decantado por una vivienda de segunda mano, ante la bajada de los precios y para reducir la espera en la entrega. Y algunos se preguntan por qué han conseguido vender con facilidad las promociones de otros municipios de la periferia de Madrid pero no las de Espartales Norte.
“La gente se interesa mucho por la ubicación, y pregunta por el transporte público, se lo piensa un poco. A las personas que trabajan fuera de Alcalá, ir a trabajar en coche todos los días no les compensa", señalan desde la promotora Iberoca. “También preguntan mucho si hay ya comercios cerca; sobre todo las mujeres. A algunos les desanima que el barrio se esté aún desarrollando, pero otros se contentan con que los de Espartales Sur estén ya funcionando". Y dicen que los posibles compradores, aunque jóvenes, tienen claro lo que quieren: la mayoría, viviendas de tres dormitorios, no de menos.
La financiación es, por descontado, otra de las preguntas más frecuentes. Tener más de 18 años, no disponer de otra vivienda de protección en España ni de otra casa en la Comunidad y no superar en 7'5 veces el Indicador de Rentas de Efectos Múltiples son los requisitos para optar a una de las casas. Y también contar con algunos ahorros para afrontar, hasta la entrega de llaves, el pago de entre el 10 y el 20% del precio total. Promotoras como Emprendedores del Henares ofrecen fórmulas a la medida de los compradores que tengan que abonar ahora los pagos que los primeros en adquirirlas ya han efectuado.
Pese a que la misma oferta de la carpa puede encontrarse en Internet, la Feria de la Vivienda Protegida en Espartales Norte (www.emvalcaladehenares.com) ha servido para acercar a los interesados y los distintos promotores en un mismo espacio. La media de contactos por stand, según afirmó el alcalde de Alcalá, Bartolomé González, que asistió a la inauguración, ha sido de entre 50 y 60 personas al día; y la carpa ha servido para formalizar nuevos contratos de compra-venta, algunos de ellos con señalización económica incluida.
Por Marina de la Cruz |