“Necesitamos reformas, reformas, reformas”. Como si de un mantra se tratara, el presidente de AEDHE, Jesús Martín, reclamó una vez más cambios en el mercado laboral así como una política de austeridad a las administraciones públicas. Y abogó por un nuevo modelo productivo del Corredor basado en la “industria innovadora, el potencial logístico y la economía del español”.
Ante un auditorio de unos 300 empresarios, la Asociación de Empresarios del Henares (AEDHE) celebró su 33 Asamblea General en el Parador de Alcalá, con el mismo protagonista del año pasado: la crisis. El acto, que contó, entre otros, con la viceconsejera de Economía, Eva Piera; el presidente de CEIM, Arturo Fernández; alcaldes de varios municipios del Corredor del Henares así como el gerente de la Universidad, Rubén Garrido, y representantes sindicales, sirvió para reivindicar un “nuevo orden económico que aproveche el valor que supone la tradición industrial y el potencial de la ubicación y las infraestructuras existentes”.
 Así, reivindicó una vez más la sempiterna conexión por ferrocarril con el aeropuerto de Barajas; la reactivación del Puerto Seco con nuevas inversiones y el impulso del proyecto de aeropuerto de Campo Real. Respecto a la deslocalización industrial que está sufriendo Alcalá y el resto de municipios del valle, Martín insistió en la declaración de la zona como Zona de Urgente Reindustrialización, iniciativa promovida por CC.OO. y a la que se sumaron empresarios y alcaldes de los municipios afectados.
Universidad. Durante su discurso, Martín mencionó las elecciones a rector de la Universidad de Alcalá y mostró su deseo de “colaborar más intensamente por la transferencia del conocimiento y de la investigación que crea y desarrolla” porque “una sociedad en la que la Universidad y la empresa no trabajan juntas es una sociedad sin futuro”.
El representante empresarial arremetió una vez más contra la subida del IVA, prevista para el próximo mes de julio, porque “lastran el consumo, asfixian un poco más a las muchas empresas que intentarán compensarlo reduciendo sus márgenes, y muchos nos tememos que expulsarán del sistema a otras que preferirán ocultarse en la economía sumergida para no soportar un golpe más, que se une a una burocracia infinita, una fiscalidad desalentadora y un sistema laboral inflexible”. |