La entrevista surge a petición propia. Danilo Tagliabue sabe que la planta complutense OCV, dedicada a la fabricación de fibra de vidrio, atraviesa unos momentos difíciles, seguramente los más complicados de su historia. Tras un año de espera y un ERE temporal (en marzo se prorrogó otro con vigencia hasta 2011), la multinacional estadounidense ha decidido no invertir en la reconstrucción de uno de los hornos. Consecuencia: 150 personas a la calle (de un total de 240).
- ¿Por qué no ha llegado esa inversión? - A mediados de 2009, el mercado del hilo de vidrio (la línea Advantex) bajó de un modo dramático, un 40%. Esto ha significado un impacto importante en los planes de reconstrucción del horno de Alcalá.
- Los trabajadores aceptaron un ERE temporal para que esa inversión llegara a Alcalá. Y ahora se convertirá en extinción de empleo... - Sí.
- Pero a pesar de esa dramática caída a nivel europeo, se van a producir dos inversiones, una en Rusia y otra en Italia. - Sí.
- ¿Y por qué en Italia, que también es un mercado europeo, y no en Alcalá? - Las decisiones se producen a nivel europeo. Y con la caída del mercado, no es financieramente viable construir un horno aquí y seguir dando servicio a nuestros clientes de las instalaciones europeas ya existentes. Alcalá lleva cuatro o cinco años registrando pérdidas.
- ¿Y qué tiene Italia que no tenga Alcalá de Henares? - La potencia que tiene Italia, como puede ser Francia u otro país, es una oportunidad de vender a un nivel más competitivo en Europa. Uno de los problemas de la compañía es que el continente todavía no es competitivo.
- Usted es italiano, ¿se siente en el punto de mira? - No trabajo en Italia desde hace 15 años, mi labor profesional es, ante todo, europea y mundial. Me fui a México, a Rusia... Trabajo para Owens Corning, que es una empresa mundial.
- ¿Y cuándo se van a llevar a cabo esas inversiones en Europa? - En Italia el año que viene y en Rusia creo que ya se ha iniciado. Se terminará en los próximos dos años.
- El hecho de que no se invierta en Alcalá, ¿tiene que ver con los rumores de que España sea una posible Grecia? - No, para nada. Aquí hay personas que saben trabajar, manejar el equipo... No es un problema de falta de confianza en España.
- Cuando una compañía traslada su producción a otro país suele ser a zonas donde la mano de obra es más barata Pero llevarla a Rusia e Italia, donde el coste de trabajo es más o menos igual que el de España... - Siempre hay una parte ligada a la mano de obra en el coste del producto, pero no es ésta la razón por la cual se hace este tipo de inversión o proyecto.
- En Alcalá de Henares se llevó a cabo una especie de experimento para implementar una mejora tecnológica en el horno que esperaba ser reconstruido que finalmente no funcionó... - No es que no funcionara sino que no dio los resultados esperados.
- Y después de ese intento nos encontramos en la situación actual. - No, porque en 2009 el mercado cayó un 40%. Hasta hoy tenemos todavía producto del horno que hemos parado. - El mercado cayó un 40% pero a Italia le pasa lo mismo... - ¡Siempre Italia! Se tiene que hablar a nivel europeo.
- ¿Y cuándo se va a llevar a cabo la reestructuración de la plantilla? - En un año.
- ¿No hay ninguna oferta todavía? - Cada una de las dos partes tiene sus ofertas y demandas. Tenemos muchas ideas, como jubilaciones... pero prefiero no decir nada porque es un tema que debemos discutir antes con el comité.
- El horno grande deja de funcionar pero mantienen el otro, el de la línea Cem-Fil... - Sí. El vicepresidente europeo de Owens Corning, Arnaud Genis, ha dicho que Cem-Fil es estratégico. Alcalá es el centro de producción global para estos productos, y se ha comprometido a llevar a cabo inversiones tres veces superiores a las que se han efectuado en el pasado para dar continuidad al mantenimiento y actualización de la línea. Se prevé que la demanda mundial de fibras aditivas al cemento crezca un 6,6% al año hasta 2012. Éste tiene que ser el producto de futuro de Alcalá. Lo importante es que esta planta no se cierra, que tiene futuro.
- Se mantiene una línea de trabajo pero supongo que será muy costoso mantener toda esta infraestructura. - Habrá que racionalizar los servicios generales. Tenemos que pensar en lo que va a pasar después. Con las previsiones de mercado, la línea de Cem-Fil puede representar mucho para esta planta. Significa más oportunidad.
- ¿Por qué piensa que en 2012 va a haber una oportunidad? También había unas expectativas de futuro hace un año para que llegara esa inversión... - Por lo que he dicho antes. Porque el Cem-Fil es un mercado es innovador. En 2012 se llevará a cabo la reconstrucción de este horno.
- ¿Pero podría suceder lo mismo con el horno que no va a ser reconstruido? - El vicepresidente europeo ha dicho que lo vamos a defender.
- ¿Pero esa posibilidad existe, que las expectativas de mercado no se cumplan? - A día de hoy tenemos unas perspectivas muy optimistas.
- ¿Se está construyendo este tipo de horno en alguna otra fábrica de la compañía? - No, y no hay previsiones.
- ¿Han echado en falta algún tipo de ayuda por parte de las administraciones municipales, regionales? - Han ofrecido ayudas pero nosotros hemos preferido ser mucho más honestos porque la ayuda es siempre algo que se produce en un tiempo determinado, y si no funciona, se puede entender como un engaño a las personas. Yo te doy una ayuda pero luego te no puedo seguir adelante.
- Muchas personas se sienten así, engañadas por aceptar el ERE a condición de la inversión... - Qué puedo decir...
- Que es una situación muy difícil - Sí, hay 150 trabajadores que se van a ver afectados. Ésta es la parte más importante por la cual debemos buscar la mejor solución posible. Lo demás es secundario.
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