Los colores blanco y azul marino están a punto (si no lo han hecho ya) de inundar las calles y parroquias de muchas iglesias de la ciudad. Mayo es el mes de las comuniones, y muchos padres se encuentran en estos momentos en una carrera a contrarreloj para tener todo listo. Pero la crisis ha obligado a muchas princesitas y marineritos a apretarse el lazo y el cinturón, y así lo reconocen algunos establecimientos y padres de Alcalá.
“El banquete va a ser muy íntimo”, comenta Luisa, mamá de un niño que comulga este domingo día 2. “Vamos a ser unas veinte personas. Y el traje de la comunión se lo ha dejado su primo”. Las redes familiares son un eficiente remedio a la hora de ahorrar costes. Más aún cuando, en el caso de Luisa, su marido ha estado en paro un año. “Ya no”, advierte aliviada.
Según un estudio de la FUCI (Federación de Usuarios y Consumidores Independientes), la coyuntura actual ha llevado a muchos padres a mirar con lupa cada céntimo de la celebración. Y de media, el presupuesto destinado a las comuniones se ha abaratado hasta un 16%. Es decir, que cada familia se gastará cerca de 2.327 euros. La encuesta, realizada sobre medio millar de padres y datos recogidos en cerca de un millar de comercios, desvela otro dato significativo: el 69% de los padres se plantea recortar el número de invitados en la comunión de sus hijos. Y no es para menos: el banquete supone más de la mitad de la factura total.
“Los gastos dependen de cómo le vaya a uno la vida”, razona Yolanda. Su hija también comulga esta semana, y ha comparado precios antes de decidir. A ella, al menos, el traje de su ‘princesa’ le ha salido gratis. “Se lo han regalado”. Pero insiste en que “todo el mundo tiene dinero para comprarle un traje a su hijo”.
‘Mini novias’. Carmen da catequesis en la iglesia de San Francisco de Asís (Avda. Reyes Católicos, 26). “Está cambiando la conciencia de la gente. Ahora, las familias llevan a sus hijos a prepararse para la Comunión movidos por la fe más que por otro motivo”. Carmen recuerda que hace dos años, las niñas iban vestidas “de novias”. Ahora la indumentaria es “más simple”. La crisis, cuenta, está presente en las conversaciones de los padres. Pero este año “nadie ha pedido ninguno de los trajes que cada año reservamos para familias que lo necesitan”. Ella ha dejado el vestido de su hijo dos veces.
Estos días, las tiendas de moda en Alcalá no dan abasto para mostrar sus colecciones y llevar a cabo los arreglos pertinentes. Es el caso de Novias Sanz, que se disculpa porque tiene “mucho trabajo que hacer”.
Respecto a la hostelería, algunos empresarios reconocen que las celebraciones “cada vez son más íntimas”. “Lo de los 80 ó 100 invitados ya no se lleva”, explica Andrés Morera, de La Esquina Complutense. En este restaurante, ofertan un menú base desde 35 ó 40 euros. “A partir de ahí, todo lo que el cliente quiera”.
Desde el Restaurante El Olivar, la crisis ha pasado de soslayo, según cuentan. “Tenemos un producto distinto que no se basa exclusivamente en un menú, sino que las familias pasan todo el día. “Se trata de una fiesta campera, con calesas, globos aerostáticos, etc”, explican. El precio: a partir de 70 euros por persona.
Según FUCI, el gasto para una comunión con 30 invitados varía en función del restaurante y menú elegido, con costes que rondan entre los 36 y 60 euros de media. En este apartado es donde más se han abaratado los precios gracias a las rebajas hosteleras y las demandas de los padres.
Y es que el desembolso para la celebración de comuniones, consideradas en otra época como ‘mini bodas’, han obligado a una de cada tres familias incluso a aplazar la comunión de sus hijos. La niña de Estefanía, vecina de Alcalá, comulga el próximo año y prefiere no hacer números todavía. Lo que tiene claro es que será una celebración “íntima”.
José juega al balón antes de entrar a la que será su última clase de catequesis. Dice que está nervioso, al igual que el resto de compañeros. Para ellos, la comunión, es algo más que un derroche de dinero.
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