En octubre de 2008, la ciudad complutense recibió con los brazos abiertos al Centro de Investigación de Cepsa, que llegó a Tecnoalcalá desde su anterior ubicación en San Fernando de Henares con la intención de crecer en un entorno más propicio y convertirse en el Pentágono de la I+D+i más importante del sector petrolífero, no sólo en España, sino también a nivel mundial. Todo un hito para una compañía que lleva décadas en el pelotón mundial de cabeza de las multinacionales de la industria energética.
Un año y medio después de abrir sus puertas este centro de investigación, el balance no puede ser más positivo para la compañía, sabedora de que los 20 millones que gastó en su aventura complutense están muy bien invertidos: a pesar de la crisis económica mundial, la maquinaria investigadora de Cepsa va viento en popa y, de hecho, ya hay planes para expandir sus instalaciones en TecnoAlcalá.
El Centro de Investigación de CEPSA de Alcalá, el único de este tipo que existe en España. Según el director del complejo, Miguel Pérez Pascual, para la petrolera, la principal ventaja de contar con una instalación de estas dimensiones en un mismo parque tecnológico como Tecno Alcalá “es la de tener todos sus departamentos de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) centralizados, lo cual permite aprovechar las sinergias de las distintas áreas de negocio de la compañía”.
De este modo, el principal beneficio de contar con plantas piloto a escala de las refinerías, como las que tiene el Centro de Investigación de CEPSA, es la posibilidad de optimizar e incrementar los rendimientos de los combustibles y lubricantes que fabrica CEPSA, mejorando la calidad de los productos ya existentes y buscando otros nuevos que sean más rentables.
En este complejo trabajan actualmente unas 60 personas. Un número de operarios que, a priori, puede parecer muy reducido para una superficie tan amplia (12.000 metros cuadrados, distribuidos en dos plantas y sótano) aunque muchos de los procesos ya están mecanizados y automatizados.
El Centro de Investigación de CEPSA ocupa una superficie construida de 12.000 metros cuadrados, divididos en tres plantas. Además cuenta con 3.000 metros cuadrados reservados para futuros crecimientos.
Líneas de investigación Según el director general del Centro de Investigación de CEPSA, Miguel Pérez Pascual, las principales líneas de investigación del recinto son las de refino y petroquímica. También se están iniciando trabajos para el área de Exploración y Producción: “Contamos con plantas piloto que reproducen a escala las refinerías de Algeciras, Huelva y Tenerife y otras que hacen lo mismo con los procesos que se realizan en CEPSA Química”, explica. Otras líneas de investigación del centro son los de Análisis y Medio Ambiente, que sirven de apoyo a las de Refino y Petroquímica. “En estas áreas analizamos los productos de nuestra red. Y también las de otras compañías, cuando se trata de algo extraordinario, de algo especial”, señala Pérez Pascual.
Proyectos En el Centro de Investigación de CEPSA se llevan a cabo dos tipos de proyectos: coyunturales y estructurales. Estos últimos siempre tienen una continuidad en el tiempo, pero los primeros, que son puro I+D+i, son variables a lo largo del tiempo, por su propia naturaleza exploratoria.
Según Pérez Pascual, “se trata de conseguir productos y procesos novedosos e innovadores. En definitiva, de encontrar nuevas rutas que sirvan para fabricar nuestros productos. Por ejemplo, estamos intentando obtener fenol sin propileno y sin acetona. Esto no lo hace nadie en el mundo. Se trata de un proyecto de alto riesgo”. El Centro de Investigación de CEPSA también tiene proyectos en otros países de la Unión Europea, así como en colaboración con CEPSA Química: “Son tecnologías nuevas, pendientes de desarrollar, para las cuáles buscamos financiación”, afirma.
Criterios
Miguel Pérez Pascual asegura que en cualquier proyecto que se lleva a cabo en el Centro de Investigación de CEPSA “se tiene en cuenta, sobre todo, la funcionalidad, es decir, qué utilidad va a tener. Y después, la rentabilidad. Por supuesto, también tenemos en cuenta los factores estratégicos y medioambientales”. Y lo de “medioambientales” no es para CEPSA un mero brindis al sol para quedar bien de cara a la opinión pública. Así por ejemplo, su centro de I+D+i tiene intención de aprovechar el líquido de las algas marinas para evitar tener que utilizar en la fabricación de biocombustibles productos del mercado alimenticio humana y animal.
Por Fernando Escudero |