Así lo afirma Florentino Rueda, el vicario general de la Diócesis de Alcalá, que asegura que la “pequeña reforma provisional” que se está llevando a cabo ya está casi terminada y que en breve comenzarán a llevar el mobiliario.
La iglesia de La Garena estará ubicada temporalmente en el barracón, cedido por el IVIMA al Obispado de Alcalá, hasta que se inicie la construcción de un templo para el barrio. Y, de la misma manera, según afirma Rueda, la obra de la parroquia de Espartales comenzará “en abril o mayo”, después de llevar varios años utilizando también como iglesia unos módulos prefabricados.
“Es importante que empiece a haber un lugar de referencia en La Garena, que los vecinos se vayan concienciando de que hay un templo en el barrio, y que ése es su lugar”, dice el vicario.
En el mismo terreno que ocupaba el antiguo centro de salud provisional, y en el que ahora estará la iglesia, se ubicará el futuro templo definitivo de La Garena, que “empezará a construirse, con suerte, dentro de dos o tres años”. “Es arriesgado dar una fecha, porque estos proyectos llevan su tiempo, y hay que tener en cuenta el aspecto económico”, dice Rueda.
Vecinos Mientras termina de reformarse la nueva parroquia de La Garena, la asociación de vecinos del barrio afirma que el Ayuntamiento les ha “ocultado deliberadamente” cuál iba a ser el destino de los barracones que ellos solicitaban para crear un centro cívico. El Ayuntamiento afirma que los módulos nunca han sido de propiedad municipal, sino de la Comunidad de Madrid, que los ha cedido a la Diócesis de Alcalá.
Marina de la Cruz |