A una media de 30 euros al mes, usted puede gastar al año en repostar su vehículo 360 euros. Por el mismo precio, podría comprar un vehículo que no consume nada, le ayuda a ahorrar dinero, no contamina y, además, le sirve para mantenerse en forma. Algunos alcalaínos le están quitando el polvo a sus bicicletas, olvidadas en el garaje, y ahora es el coche lo que dejan en el aparcamiento.
La creación del carril bici en Alcalá –con más de trece kilómetros ya construidos y otros 60 en proyecto– y la crisis han llevado a muchos ciclistas aficionados a optar por este transporte para ir a sus puestos de empleo, por ejemplo. “Desde el año pasado viene gente diciendo que quiere una bici para ir a trabajar porque gastan dinero en gasolina y tiempo en atascos”, asegura Ángeles Rodríguez, de bicicletas Rodríguez Magro, en la calle Andrés Saborit.
“La mayoría de los clientes son hombres jóvenes que trabajan y viven en la ciudad complutense, pero cada vez vienen más mujeres y hasta personas de 70 años. Incluso los que se han quedado en paro y la utilizan para moverse sin gastar y despejarse un poco”, cuenta esta vendedora, quien recuerda que la bici no sólo mantiene sano el bolsillo. Existen pocos deportes tan completos como el ciclismo, “aunque el tiempo ahora no acompaña mucho”, añade.
Y no contamina. Ni coches con emisiones bajas ni eléctricos. La bicicleta es el vehículo más ecológico del momento. Cada día que usted conduce, si hace unos 30 kilómetros de media, emitirá a la atmósfera 3,6 kilos de monóxido de carbono. Lo que al cabo del año se convierte en toneladas de emisiones nocivas. Por ello, en muchos países, la bicicleta es el transporte más popular. En Holanda, Dinamarca, Suiza, Alemania, Japón, India casi todo el mundo se desplaza en este medio.
Pero, ¿qué hay que tener en cuenta a la hora de adquirir un vehículo de dos ruedas? Lo primero, adquirir un equipo de protección completo. Esencial, el casco. En cuanto a la bici, José Antonio García, de Bike Racing, quien también ha notado un incremento de trabajadores que optan por este transporte para ir a sus puestos, asegura que sobre todo “hay que mirar el cuadro, que sea ligera y que esté hecha con materiales de calidad”. Luego se puede elegir entre montaña, carretera o de paseo. “Las que más se venden son las de montaña”, dice, y los precios son tan variados como los modelos. “Desde 300 a 6.000 euros”, concluye.
Alquiler. Si la crisis no le permite mover el coche y comprar una bici tampoco se lo puede permitir, puede optar por alquilarla. El Ayuntamiento posee un servicio de préstamo del que ya se benefician más de 2.000 socios. La Universidad de Alcalá también. Implantó hace un año un servicio de alquiler de bicicletas, a través de la oficina Ecocampus, con bastante éxito. Del centenar de vehículos de dos ruedas, “todas están prestadas”, asegura Diana Forero. Y ya han emitido una propuesta de ampliación que duplicaría el número inicial hasta alcanzar las 200. “Al principio sólo podían ser usadas por el campus de la Universidad, pero después de tres meses, se permitió su uso por toda la ciudad, e incluso pueden ser guardadas en el domicilio”. Aunque el alquiler de bicicleta está bastante extendido entre la población universitaria, existe un patrón común de arrendatario: estudiantes de Ciencias Ambientales, de la Politécnica y Erasmus.
“Seguramente por la tradición existente en sus países”, añade Forero. Para acceder a este servicio, sólo es necesario firmar un contrato de préstamo y dejar una fianza de 100 euros que se devuelve una vez termina el cuatrimestre.
No tiene excusa. Busque un casco, agárrese al manillar y dé pedales contra la crisis.
Por D.Santos / Y. Bernad
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