Un recorrido por la Alcalá medieval. O más bien por Burgo de Santiuste, Campo Laudable o Qal’at Abd al Salam, que fueron algunos de los nombres que recibió Alcalá entre los siglos V y XIII. Eso es lo que propone el Centro de Interpretación del Burgo de Santiuste inaugurado en la calle Cardenal Sandoval y Rojas, frente a la entrada de la Huerta del Obispo.
Una edificación de comienzos del siglo XX con coqueta fachada neomudéjar, oficina durante años del servicio veterinario y últimamente consultorio del médico del Ayuntamiento, se ha convertido en la sede de este pequeño museo, cuya apertura al público reunió a autoridades políticas, sociales y culturales de Alcalá y de la Comunidad de Madrid.
El alcalde Bartolomé González, junto con los directores generales de Patrimonio Histórico, José Luis Martínez Almeida, y de Turismo, Antonio Nieto, y los concejales de Patrimonio, Gustavo Severien, Turismo, Marta Viñuelas, y Cultura, Dolores Cabañas, llevaron el peso del estreno, como responsables directos del montaje y la puesta en marcha de esta nueva infraestructura cultural y turística. A ella el Ayuntamiento ha dedicado un total de 726.000 euros, de los que 180.000 se han dedicado a la dotación museística, con cargo al Plan de Excelencia Turística, en el que participan el Consistorio, la Comunidad y el Ministerio de Industria.
Aunque se quedó pequeño en el estreno por el gran número de invitados, lo primero que llama la atención del edificio es el gran aprovechamiento del espacio. Partiendo de una sola planta de menos de 90 metros cuadrados, se ha habilitado una superficie de casi 230 metros repartidos en tres plantas, con un lucernario acristalado para dar luz natural al interior.
Éste se ha dispuesto con la idea de “tentar al visitante para que tras su paso por el Centro visite personalmente los restos medievales que alberga Alcalá, así como ofrecer los materiales que permitan conocer este momento histórico”, explicó el alcalde. De este modo, en el centro se exponen 110 piezas originales, maquetas de la Puerta de Burgos y de una noria de agua, diversas reconstrucciones en 3D y puestos interactivos en los que se recorren los hitos de la Edad Media complutense, protagonista además de un audiovisual que se proyecta en una pequeña sala.
Hacer este recorrido costará un euro. Y para la próxima primavera, si no hay contratiempos, este paseo virtual podrá continuar con un itinerario real por los pasillos almenados del vecino recinto amurallado.
Al rescate del Palacio Arzobispal La inauguración de este ‘museo’ medieval es un reto cumplido que tendrá que completarse “a corto y medio plazo” con nuevos desafíos en recuperación del patrimonio, según apuntó durante la inauguración el alcalde.
La rehabilitación del perímetro amurallado y de la Puerta de Burgos, “que se abrirá tras cuatro siglos cerrada”, serán los objetivos inmediatos y el siguiente pasó será “poner en valor el antiguo Palacio Arzobispal”, en alusión a las construcciones destruidas en el incendio de 1939.
González pidió colaboración a los directores regional de Patrimonio y de Turismo para una empresa “que no será fácil” pero que hará realidad un viejo sueño: “Recuperar lo que se pueda y deba y poner al servicio de los alcalaínos un gran patrimonio perdido”. |