Le gustaría llegar a ser concertista de piano, o compositora, o profesora. El caso es compartir lo que sabe de música con la gente, y va muy bien encaminada. Esta alcalaína de 15 años ya posee varios premios, el último en 2009, en el concurso internacional Ciutat de Carlet y ha participado en varios conciertos incluso en el extranjero. Susana Gómez a lomos de su piano de cola, conquista al público.
–¿Lo suyo es vocación? –A mis padres les ha gustado desde siempre la música. Fueron ellos los que a los cinco años me llevaron a la Casa de la Juventud a aprender y a los 8 años empecé en el Conservatorio de Alcalá y me dije “quiero ser pianista”. –¿A qué pianistas del pasado admira? –Del pasado a Alfred Cortot, Arthur Rubinstein, Barenboim. Entre muchos otros. –Todos de música clásica. ¿No le tira el jazz? –Sí me encanta el jazz y lo oigo mucho. –¿Qué obra le ha supuesto mayor esfuerzo a la hora de estudiarla? –El Corpus Christi de Albeniz. Lo empecé desde muy pequeña y me supuso un reto porque es bastante complicada. –¿Cuales son las cualidades que tiene que tener un pianista para llegar al éxito? –Creo que tener una musicalidad propia y tocar con sentimiento. La técnica se va ganando pero para mí un músico debe tener esa musicalidad, y hay gente que nace con mucha y otras que no la tienen. –¿Tiene usted esa musicalidad? –(Risas) Yo no lo sé pero mis profesores y la gente dice que sí la tengo. – ¿Qué trata de conseguir cuando toca el piano para un público? –Que la gente sienta, por encima de la técnica y los fallos. Para mí lo primero y lo más importante es esa musicalidad de la que te hablaba antes. –Actualmente estudia en la Royal Academy of Music, en Londres ¿Cómo es un día allí?
–Me levanto a las 7 y practico durante una hora en el piano. Desayuno y durante la mañana intercalamos el estudio de las asignaturas normales con el piano, composición y canto. Por la tarde más práctica con el piano. –¿Qué hace cuando no está ensayando? –En mis ratos libres estoy con mis amigos a la hora de comer y de cenar. Allí todos somos amigos porque todos somos músicos. Pero estamos todo el día con la música. –Pianos aparte, ¿cómo se relaja? –Me encanta bailar y cantar, tanto clásico, como música moderna, o flamenco. Me gusta cantar Shakira, o La Oreja de Van Gogh. También leo mucho. El último libro que me estoy leyendo en inglés es Millenium y en castellano, Ensayo sobre la ceguera de Saramago. –Para usted tocar música es... –Disfrutar y vivir nuevos mundos. Es como cuando uno lee un libro o ve una película. Es descubrir, siempre, y disfrutar aprendiendo. –¿Cómo animaría a otros niños para que desarrollen su inquietud ante la música? –Les diría que se aprende muchísimo con la música, aunque no te vayas a dedicar a ello, en los estudios se nota porque el cerebro se desarrolla de manera diferente y mejor. Además conoces mundo y a mucha gente. –¿Qué sería un mundo sin música? –Sería un mundo muy triste porque sirve para expresar sentimientos y un mundo muy raro, porque hay música en todas partes: en el tic tac del reloj, en todos los lados. Sería un mundo en silencio. |