Este año en las tierras colindantes al Parque de los Cerros están notando sus daños más que nunca. “Es increíble el destrozo que son capaces de hacer, y están entrando en mis terrenos todas las noches”, afirma el agricultor Jesús Anchuelo. Los campesinos creen que empezaron a desplazarse como consecuencia del terrible incendio que arrasó 12.000 hectáreas del Alto Tajo en 2005, y que en el Parque de los Cerros han encontrado un lugar donde resguardarse de los cazadores y donde seguir reproduciéndose.
“Lo venimos notando desde hace tres o cuatro años. Lo achacamos al incendio de Guadalajara de hace cuatro años: los animales se desplazaron a otras zonas, y aquí, en el Parque de Los Cerros, donde no se puede cazar, se encuentran a gusto y continúan reproduciéndose. Cada vez hay más, y cada vez producen más destrozos”, asegura Luis Mariano Redondo, agricultor de Anchuelo. En la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid reconocen que su número ha aumentado, pero afirman que no se puede cuantificar el número de jabalíes que habitan en Los Cerros. No saben si su aumento se puede relacionar con el incendio de 2005, pero sus técnicos han constatado que han cruzado la frontera de Guadalajara a través del río Henares.
Pueden recorrer hasta 60 kilómetros en una jornada. De día descansan y al atardecer salen a buscar alimento. Lo encuentran en las tierras colindantes con el Parque, como las de Jesús y Luis Mariano, en Anchuelo. “El año pasado ya lo notamos un poco, pero este año los daños están siendo mucho mayores. Yo tengo sembrada cebada, avena y trigo, y están entrando prácticamente todas las noches. Meten el hocico en la tierra y levantan la siembra”, explica Jesús, que teme que esta temporada al problema de los escasos precios de los productos agrícolas se sumen las pérdidas causadas por los jabalíes. Lo que han levantado los animales ya no se recupera.
También se les puede encontrar por la carretera. “Para los conductores el peligro es aún mayor que para la agricultura”, afirma Luis Mariano. La carretera del Gurugú a Anchuelo se ha convertido en un paso habitual de jabalíes. “El año pasado ya hubo en Anchuelo tres o cuatro accidentes, y cada animal pesa unos 150 kilos”, dice Jesús. Si se encuentra con alguno de ellos, en la Consejería de Medio Ambiente recomiendan que no le dé de comer, no se acerque, sobre todo si va acompañado de sus crías– y llame al 112.
Corzos y conejos En la Comunidad de Madrid afirman que el aumento no llega a ser una invasión, pero que la situación es difícil de corregir. La Consejería ya ha abierto la veda del jabalí en el coto que se encuentra entre Anchuelo y Alcalá, según afirman fuentes del Ayuntamiento de Alcalá.
Los jabalíes no son los únicos nuevos habitantes que han llegado al Parque de los Cerros y sus alrededores. Los agricultores también han notado un aumento, por ejemplo, de los corzos, una especie que también abundaba en la zona quemada del Alto Tajo, a la que ya han empezado a regresar.
“En mi vida había visto uno por aquí, y desde hace cuatro años para acá, en Anchuelo se ven cada vez más. En el término municipal debe de haber al menos unos 20”, afirma Luis Mariano. También han visto aumentar la población de conejos. “Hace unos años causaron muchos problemas en la zona Sur, pero ahora están llegando también al Este y el Norte de la Comunidad”, dice Jesús.
Marina de la Cruz |