Alcalá de Henares • Actualidad • Política
Dos historias que salieron de la cola del paro para crear la empresa propia
Redacción - lunes 8 de febrero de 2010 a las 09:59 horas
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Maica vendía viviendas y ahora juguetes eróticos: “No recibes ni una ayuda inicial”
Carmen Lezcano López se dedicaba a la venta de viviendas de nueva promoción. Cuando estalló la burbuja del ladrillo, Maica, como la conocen sus amigos, pasó a engrosar la lista del paro, pero no por mucho tiempo. Se armó de ilusión y optó por emprender un negocio propio.

Tras darle vueltas al asunto y acudir a Aedhe para que la ayudaran a realizar un estudio de mercado, finalmente  Mari Carmen, abrió Vis&Vis (Cid Campeador, 5), una tienda erótica de juguetes, lencería y literatura, la primera de este tipo en el centro de Alcalá.
Con sus 50 años Mari Carmen sigue desarrollando sus dotes de vendedora, salvo que ahora el producto es otro: “sirvo de enlace entre la generación joven, que conoce este tipo de juguetes y la mayor que nunca los ha probado”, dice sonriendo. 

Esta emprendedora no se arrepiente de haber montado su propio negocio, aunque “soy realista” y reconoce que no es fácil salir a flote en los tiempos en los que estamos. “En ningún momento recibí ayuda económica por parte del banco para montar mi empresa. Tienes que tener ingresos propios para comenzar y una vez que estás rodando, para mantenerte. Pero yo estoy muy contenta de haberlo hecho”, concluye.

Nati cambió al INEM por su negocio ‘Decovinilos’: “La cuestión era o buscar empleo o generarlo yo misma”
Natividad Recio empuña el estandarte del positivismo allá por donde va. Informática de profesión, pasó de trabajar en una empresa, a la oficina del INEM y con una hipoteca recien estrenada, por lo que se le presentaron dos opciones, o esperar pasivamente a que la emplearan o generar ella misma el empleo y poder, el día de mañana, emplear a gente de calidad. Eligió la segunda opción y en mayo del 2008 nació SMD-Decovinilos (Tales de Mileto, 15. La Garena), una empresa dedicada a las tendencias decorativas actuales con materiales versátiles.

“Estudié el mercado, me hice un catálogo de productos, una página ‘web’, buenos contactos y socios y nos ubicamos en un lugar físico”, explica Natividad. Así surgió Decovinilos aunque el montar un negocio no es un camino de rosas. “Mi mejor virtud es que soy muy positiva pero no recibí ninguna ayuda. Al banco le dices las palabras ‘autónoma’ e ‘hipoteca’ y automáticamente te conviertes en un cliente de riesgo. Pero yo tengo mucha ilusión y estoy continuamente buscando tendencias e incorporándolas para que la empresa se mantenga”, comenta esta joven emprendedora que sabe la receta ante la adversidad: “con ilusión y ganas, consigues lo que te propones”.


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