Punto y aparte. La última campanada o el primer brindis del año están cargados de simbolismos y buenas intenciones, muchas de las cuales no se llegan a cumplir, bien porque somos demasiado ambiciosos, no nos las tomamos en serio o quizás carecemos de ese bendito don llamado perseverancia.
Sea como fuere, lo importante es arrancar el año con planes, proyectos y deseos que nos permitan avanzar en nuestra escala de felicidad.
Pero, ¿cuáles son las claves para conseguir nuestros objetivos? ¿Por qué fallamos? Para Maite Gómez Checa, socia directora de ICE Coaching, existen tres estadios fundamentales para no morir en el intento: “En primer lugar, debemos ahondar en el autonocimiento y saber cuáles son nuestros puntos fuertes y débiles”. P
ara ello, podemos echar mano de nuestra familia y amigos y así tener un mayor dominio de nosotros mismos. En segundo lugar, fijarse un objetivo, y no uno cualquiera, sino lo que Gómez Checa llama ‘Smart’, que en sus siglas en inglés significan específico – “cuanto más concreto, mejor”–, medible, alcanzable, comprometernos con él y fijarnos un tiempo.
Y de las palabras... a los hechos. Ha llegado la hora de diseñar un plan de acción. Es decir, aquello que hay que hacer para conseguir el objetivo. “Es importante escribirlo y también comunicar a los demás nuestro propósito porque así nuestro compromiso es mayor y las personas que nos rodean pueden ayudarnos”, aclara la coach ejecutiva.
Acabamos de estrenar un nuevo año y es el momento de la ilusión y de ‘los posibles’. Por eso, a los agoreros que afirman aquello de que las personas no cambian, hay que darles un toque y negarles la mayor. “El comportamiento se puede modificar si existe un compromiso firme”.
Otro aspecto fundamental para no morir en el intento pasa por creer en nuestras posibilidades. Según Maite Gómez, existe un peligro que inclinará la balanza en nuestra contra si no hacemos nada por impedirlo y es lo que denomina ‘creencias limitantes’. “Todos nosotros solemos tener opiniones o juicios muy arraigados y muchas veces las personas creen que no van a poder conseguir lo que se proponen. Eso es una autolimitación que no es real aunque sí para el propio individuo”.
Rememorando la cinta de Edward H. Griffith titulada ‘El límite es el cielo’ cada uno de nosotros debemos ahondar en nuestro interior y tener claro qué queremos conseguir este año. Dejar de fumar, aprender un idioma, encontrar un empleo... cualquier cosa vale. Lo importante es tomárselo en serio. No hay mayor satisfacción que meter un gol a la vida. |