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La Cisneriana ha cerrado para acompasarse al ritmo laboral (léase sindical) de unas vacaciones de Navidad a las que les queda tres días de vida. O, al menos, se han cerrado las bocas de los que tienen poco (pero importante) que decir, y quizás mucho que callar. Pero ello no ha impedido al Topo continuar con su labor, más propia de cánido sabueso que de felino subterráneo.
En medio de tantos dimes y diretes a cuenta de las ‘joint venture’ que se vislumbran entre los ‘rectorables’ confesos y los C. A. (Candidatos Anónimos), que siguen enclaustrados en el ropero, aguardando que el nivel de agua de la piscina les permita hacer pie y, en cualquier caso, evitar un hundimiento, ya saltan a la palestra dos nombres que conviene recordar en las próximas semanas, porque si el saludabilísimo José Morilla sucede a Virgilio Zapatero al frente de la UAH, uno de ellos podría convertirse en ‘numero dos’: el catedrático de Ciencias de la Computación León Atilano González, que ya formó parte del equipo de Morilla cuando hace ocho años intentó suceder a Manuel Gala, y el profesor de Derecho Santiago Hierro Anibarro.
Su suerte podría ser la misma para Ricardo Paniagua si finalmente une sus fuerzas a Fernando Galván, que, según se cuenta en los conciliábulos de la UAH, presume de independencia: no se dejará manipular por Daniel Sotelsek y sus huestes. |