Los dulces caseros de Carolina Rodríguez son la marca de la casa en Saboreaté y café. |
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Piense en un momento especial. ¿Lo tiene? Pues Carolina Rodríguez le da forma de galleta. Estos ricos dulces son el santo y seña de su cafetería Saboreaté y café desde hace más de un año. Esta empresaria elabora personalmente los dulces que se degustan con sus ricos cafés y tés aromatizados. Lo último: galletas navideñas.
De los árboles de Navidad que decoran esta acogedora cafetería de la calle Ramón y Cajal no cuelgan estos días los típicos adornos. Como todo lo que llena el establecimiento, es algo más dulce. Ricas galletas de jengibre en forma de Papa Noel o de abeto esperan en sus ramas ansiosas de saltar directamente al plato junto a su consumición.
“La repostería es mi pasión y las galletas es una parte que en España está poco explotada así que me he especializado en ella. Ahora no hago más que pensar en qué galletas hacer, innovar para dar a los clientes algo nuevo que haga de sus desayunos o meriendas algo diferente”, asegura Carolina quien, poco a poco, con maña y, sobre todo, “mucha ilusión” ha ido perfeccionando la técnica hasta convertirse en una verdadera experta en repostería. Tanto que ha creado su propia página web www.entrearomasyespecias.com donde todos pueden encontrar recetas de galletas y otros postres como bizcochos o tartas.
La idea surgió hace un año y medio, poco después de abrir su establecimiento. Fue entonces cuando esta madre de tres hijos se embarcaba por primera vez en solitario en un negocio. Colgaba el delantal del asador de pollos que regentaba y abría la cafetería que siempre quiso y la que cuida con mimo cada día al igual que a su clientela. “Lo mejor es el trato personal que nos da a todos”, asegura una de sus clientas mientras degusta uno de los ricos cafés aromatizados.
Desde el principio quiso incorporar algo diferente, “algo de la casa” y comenzó a acompañar los cafés con repostería elaborada por ella misma. Ahora que han llegado las fiestas, las galletas no podían faltar. “La verdad es que han tenido muy buena acogida. El precio oscila entre el euro y el euro y medio. A medida que compras más, sale más barato”, relata la repostera.
Ya está pensando una nueva modalidad de este dulce de cara a Nochevieja. Esta semana será el turno de unas tarjetas acompañadas con galletas de mantequilla que puede colocar en la mesa de fin de año por ejemplo. ¿Lo siguiente? Reyes. “Ya tengo pensadas unas galletas en forma de coronas muy ricas. Y después llegará San Valentín. No dejo de pensar ideas nuevas”, dice entusiasmada.
Cualquier dulce momento puede tener su galleta y Carolina sólo necesita que se le dé el motivo para llenar de azúcar una celebración especial. “Hacemos galletas para bautizos o para cumpleaños por ejemplo”, añade.
Pero no sólo de galletas vive esta cafetería. Té, café, especias... El olor que desprenden sus paredes es tan acogedor como intenso y combina a la perfección con los juegos de tazas que también se venden en el establecimiento, muchas de ellas traídas desde Londres con diseños especiales.
Su dueña tiene claro su deseo para 2010. “Que el negocio siga funcionando y que se me sigan ocurriendo ideas nuevas”, pide en voz alta. La primera ya está calentándose en el fuego: el año nuevo traerá catas de té. Eso sí, con galletas. |