La buena o la mala suerte le hizo frustrar un atraco la pasada semana. Dice que su intervención fue pura “casualidad” y que no sabía que en el interior un hombre armado había retenido a ocho personas con la intención de robar el dinero de la caja de seguridad. Y que simplemente quería operar en el cajero. El Cuerpo Nacional de Policía continúa buscando a los dos hombres que asaltaron el pasado miércoles la oficina de La Caixa de la avenida de Reyes Católicos, que podrían ser autores de otros golpes en sucursales de la misma entidad. Mientras tanto, el vecino que casi sin quererlo les hizo huir, y que “por inercia” persiguió después a uno de los atracadores hasta que le perdió de vista, termina de recuperarse de los arañazos y contusiones que le produjo el forcejeo, y del ‘shock’ de lo ocurrido.
Cuando quiso entrar en la caja, poco después de las dos de la tarde, un hombre armado ya había hecho esconderse tras el mostrador a las ocho personas que se encontraban en el interior de la oficina, tras amenazar a uno de los clientes. Su acompañante vigilaba en el exterior. Y cuando el vecino intentó entrar a la sucursal para operar en el cajero interior, le dijo que no podía pasar en ese momento, que tendría que esperar. “Al principio nada me pareció extraño, el hombre estaba tranquilamente en la puerta”, recuerda. Pero los minutos pasaban, y él no entendía por qué esperaba. Así que intentó entrar a la sucursal. “Fue cuando me agarró para meterme al interior, y vi la cara de preocupación de la directora de la oficina. Yo no sabía qué pasaba, pero pensé que no entraba ahí. Así que empezamos a forcejear y caímos al suelo”.
La situación hizo huir al atracador. También al que se encontraba en el interior de la sucursal. Tras el forcejeo, y según cree él, debido al estrés de la situación y a que aún no entendía lo que pasaba, el vecino persiguió al atracador desde la sucursal hasta la plaza de San Francisco de Asís, donde la aglomeración de padres y niños que salían a esa hora del colegio le hicieron perderle de vista.
La Policía busca aún a los autores del atraco, de nacionalidad española, según creen miembros de una banda organizada responsable de otros golpes en otras sucursales de la misma caja. Al vecino lo ocurrido le costó algunas contusiones y arañazos; también a la directora de la sucursal, a la que el asaltante golpeó en la cabeza con el arma para intimidarla y hacerle abrir la caja de seguridad.
Marina de la Cruz. |