El accidente del Costa Concordia ha despertado todas las alarmas entre los agentes de viajes. El sector asegura que la campaña de verano se verá resentida debido al naufragio del crucero en aguas italianas a pesar de que la contratación de este tipo de viajes era un producto en alza durante los últimos años. Así, la incertidumbre es la tónica principal que ha llenado las agencias de viajes alcalaínas durante toda esta semana.
“La gente que ya tenía contratado un crucero ha venido a consultarnos durante esta semana por lo que ha pasado. Hay mucho recelo pero lo cierto es que los que ya habían firmado el contrato siguen adelante con el viaje”, explica Raúl Muñoz, director de Viajes Ecuador en Alcalá. Teme que sean muchos los clientes que se frenen a la hora de contratar un viaje en barco para el verano y asegura que es más que probable que toda esa campaña “pueda verse resentida”.
De hecho, ya hay agencias de viajes que parecen haber perdido clientes en cruceros. “No es que hayamos tenido cancelaciones pero había una pareja que tenía que haber venido a reservar un camarote el lunes y no lo ha hecho. Ellos estaban convencidos pero acudían con otro matrimonio que parece que no lo estaba tanto”, indica Faustino Hortet, encargado de Almeida Viajes en Alcalá. Tras su experiencia, señala que “algo de miedo hay” puesto que es mucho la gente que pregunta, “pero muy poca la que reserva”. Y es que parece que el caso del Costa Concordia está haciendo mella en un sector que ya estaba afectado por la crisis.
Pero hay quienes tienen más suerte, como es el caso de la agencia de viajes Estival Tour en la ciudad. Más que cancelaciones, su directora asegura que, “paradójicamente”, durante esta semana ha firmado tres reservas para un crucero. “Se supone que, tras lo del Costa Concordia, la seguridad ahora será mejor”, dice Teresa Hernández, aunque reconoce que hay algunos clientes que prefieren esperar porque tienen miedo. Y eso es algo que se nota en la campaña de verano. “Ya iba muy flojita por la crisis. Esto lo único que hará es que se alargue la venta anticipada unos meses más por parte de los tour operadores para que haya más reservas”.
Según Teresa, los meses más fuertes para este tipo de viajes son julio y agosto. “Es un producto que se vende muy bien puesto que en esa época los niños viajan gratis y al final un crucero sale más barato que viajar a Las Palmas de Gran Canaria”. El miedo, asegura, se pasará en unos días y es que según ella lo que más daño está haciendo a las agencias de viajes no es este accidente, sino la crisis. |