Los hay hecho con alimentos y materiales de cocina, con escayola y betadine, donados, con todo tipo de detalles, mecanizados, con tejas de hace 150 años, pero todos tienen un denominador común: Son belenes hechos por los trabajadores del Hospital Príncipe de Asturias.
El jefe de cocina del Hospital Príncipe de Asturias, Antonio Gil, cuenta orgullosos como todos los de la plantilla han colaborado para hacer el Belén, “lo tenían montado en una mañana y me dieron la gran sorpresa” relata. Llevan con la tradición de poner el Nacimiento en la cocina del Hospital, desde el 1987 y cada año van innovando en materiales.
En esta ocasión, las guirnaldas están hechas con macarrones; un árbol de tilo (con sobrecitos de tila colgando) decora el escenario; el niño Jesús descansa sobre un escurridor y los rayos de sol que salen de su corona son espaguetis; los Reyes Magos no traen ni oro, ni incienso, ni mirra, sino y como no podía ser de otra manera, arroz, espirales y garbanzos. “Hemos ganado algún año el primer premio de concurso interno de Belenes del Hospital. Es una bonita tradición”, apunta Gil.
Y de la cocina, a la sala de Mantenimiento donde los operarios celebran el décimo aniversario de su Belén. Un nacimiento mecanizado entre poleas y engranajes, con sonidos y con todo lujo de detalles. En él el río tiene agua de verdad, amanece, el burrito da vueltas en la noria, baja un ángel del cielo y una estrella hace su aparición en el Belén, seguida por los Reyes Magos.
“Dos o tres semanas hemos tardado en montar el Belén y cada uno de nosotros tiene un oficio diferente”, explica Cristóbal Jiménez, responsable del equipo de Mantenimiento y belenista aficionado. El Belén de Mantenimiento no entra en concurso, “no sería justo”, apostilla Jiménez, pero siempre les dan un premio honorífico.
Además, el Nacimiento en cuestión, colecciona adeptos entre los familiares de pacientes que han tenido que pasar las Navidades ingresados años anteriores en el Hospital, y que tras sanarse, repiten su visita a este Belén articulado, todas las Navidades porque “les ha dado suerte”. |