Aquellos vecinos que pensaban que en 2012 tendrían un respiro con el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) tras la rebaja aprobada el pasado mes de noviembre, han acabado el año con un jarro de agua helada: en su segundo consejo de Ministros, el Gabinete de Mariano Rajoy ha aprobado una subida del tipo del IBI que va del 4% al 10%, en función del año en que se realizó la última ponencia catastral. A Alcalá le pertenece una subida del 4%, pues es uno de los 1.254 municipios españoles que fueron sometidos por la Dirección General del Catastro (Ministerio de Hacienda) a una revisión catastral entre 2008 y 2011.
Esta medida -con la que el conjunto de las Haciendas Locales recaudarán 918 millones de euros- afectará, según explicó el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, “al 50% de las viviendas de valor catastral superior de cada municipio, de manera que el esfuerzo recaiga sobre los que tienen mayor capacidad económica”.
Desde el anuncio del Gobierno, los técnicos del Ayuntamiento de Alcalá están trabajando para determinar a cuántas viviendas afectará esta subida del IBI y cuál será la repercusión, en euros, sobre los recibos que pagan actualmente sus propietarios. Por eso, de momento, la única aproximación posible es la que ofreció el propio Montoro durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno. Este último explicó que, por ejemplo, una vivienda con un valor de mercado de 300.000 euros con revisión del valor catastral aprobada antes de 2002, si pagaba 300 euros, pagará 330 euros, 30 euros más. Pero si la vivienda con valor de mercado de 300.000 euros ha tenido una revisión del valor catastral aprobada entre 2002 y 2004, o entre 2008 y 2011 (como es el caso de Alcalá), pagará 15 euros más.
El último catastrazo, en 2008. Concretamente, el último catastrazo complutense se produjo en 2008, y tal como recuerdan desde el Foro del Henares, dichos valores “casi se duplicaron”, hasta producirse subidas del IBI del 100% o superiores. Sin embargo, “para suavizar este enorme impacto económico se estableció que la subida del recibo se distribuyera a lo largo de diez años”, con aumentos anuales de más del 10%.
Es decir, a partir de 2009, los propietarios de viviendas en Alcalá comenzaron a pagar, de media, una décima parte más de lo que pagaban hasta 2008 de recibo, lo que genero una fuerte contestación social. Hasta el Ayuntamiento llegaron más de 12.000 firmas de protesta, que llevaron al alcalde, Bartolomé González, a propiciar una bajada del tipo impositivo del 0,55 al 0,53.
Tras las elecciones municipales del pasado 22 de mayo, la intención de González era hacer descender el tipo hasta el 0,53. Sin embargo, la falta de mayoría absoluta llevó al PP a tener que pactar con UPyD que dicha rebaja llegase al final hasta el 0,49. Hasta que Rajoy dio al traste con el relax impositivo. |