Bartolomé González apura sus últimas horas como presidente de la Federación de Municipios de Madrid (FMM), cargo al que accedió en 2007. El viernes le sucederá como alcalde de alcaldes de Madrid el regidor municipal de Alcorcón, David Pérez. Bartolomé González, alcalde de Alcalá y diputado regional, califica de “positiva” su gestión al frente de la FMM y defiende la independencia que ha mantenido, pese a que a algunos les hubiera gustado que “se pagaran pancartas para estar todo el día en la calle”. No obstante, Bartolomé González no ha visto culminado durante su mandato el Pacto Local para resolver la financiación local. Consciente de los problemas a los que se enfrentan a diario los ayuntamientos en plena crisis, considera que David Pérez puede “ser el mejor presidente de la FMM para los próximos cuatro años”.
-¿Qué balance hace de estos cuatro años al frente de los municipios de Madrid?
- Lo primero que tengo que hacer es agradecer a todas las personas con las que he tenido la oportunidad de trabajar cuatro años, defendiendo al municipalismo desde el órgano máximo de representación de los alcaldes madrileños, que es la Federación Madrileña de Municipios. Y sobre todo, empezando por las personas de la casa, y también a todos los concejales y alcaldes que desde la comisión Ejecutiva y las distintas comisiones han trabajado defendiendo los intereses del municipalismo. El balance es muy positivo. He tenido la oportunidad de defender lo que siempre he creído: el ayuntamiento, los municipios y que tanto los alcaldes como los concejales somos los políticos más cercanos al vecino, los que mejor conocemos los problemas y los que desde esa cercanía mejor los podemos solucionar. Frente a todos aquellos que ponen en cuestión la labor municipal aprovecho para censurarles.
-¿Una de las espinas clavadas es que durante su mandato no se haya podido cerrar el Pacto Local, que era uno de los objetivos?
-Uno de los objetivos era cerrar el Pacto Local aunque la coyuntura y los acontecimientos no lo han hecho posible. Pero yo defiendo que Madrid ha avanzado con esa Comisión de Duplicidades de la Asamblea regional. Confío en que llegará a buen puerto, pero el problema no es solo del Pacto Local entra la Comunidad y los ayuntamientos. El Pacto Local debe venir dirigido desde el Gobierno central. Debe de haber un gran Pacto Local, igual que un pacto autonómico en el que se marquen las directrices de lo que tienen que ser las relaciones de las Comunidades con los ayuntamientos.
-¿Por qué?
-Porque así todos los ayuntamientos de España tendrán el mismo trato, independientemente del lugar geográfico en el que estén, y por tanto todos los vecinos de España tendrán las mismas relaciones y también todas las ventajas o inconvenientes. Por eso defiendo ese Pacto Local, que no debe hacerse de manera bilateral entre las Comunidades y los ayuntamientos, sino entre el Estado y los ayuntamientos. Para eso hay que utilizar los órganos, y el órgano de referencia tiene que ser la Federación Española de Municipios y Provincias (Femp), que no ha estado dirigida para defender el municipalismo sino que ha sido un brazo más de la política socialista, que se ha ejercido contra el municipalismo. El máximo protagonista y el que menos ha hecho por los ayuntamientos ha sido su anterior presidente y exalcalde de Getafe, Pedro Castro. -¿Cómo recuerda ahora aquel enfrentamiento con Castro a cuenta del famoso “tonto de los cojones” hacia los votantes del PP?
-El enfrentamiento es un poco más del estilo, de la forma de ser y de la arrogancia que algunos dirigentes políticos ha desarrollado a la hora de dirigir lo público. Con esa arrogancia que muchas veces les ha impedido ver que están al servicio de los vecinos, y que esto es un puesto circunstancial y efímero, que los mismos que te ponen te quitan. Ha habido muchos “tontos de los cojones”, utilizando la expresión de Pedro Castro, que le han puesto donde ahora está, en la oposición.
- ¿Comparte las críticas que se han hecho desde el la oposición del PP acusando al presidente de la FMM de servilismo hacia la presidenta regional, Esperanza Aguirre?
-He hecho todo lo que tenía que hacer con total y absoluta independencia. Nunca he recibido la llamada de Aguirre y he reivindicado lo que tenía que hacer dentro de los marcos y las posibilidades que hay. Siempre he dicho que la FMM es una asociación libre y voluntaria de ayuntamientos que reivindican lo suyo, pero que no es ajena al planteamiento y la sensibilidad política de cada uno de sus componentes. Aunque representemos a nuestros ayuntamientos no podemos olvidar que estamos nombrados por el partido al que pertenecemos. No ha habido servilismo, sino que en cada momento se ha hecho lo que creía se tenía que hacer. Quizá otros hubieran pretendido que desde la FMM se pagara la pintura y la tela para estar todo el día con la pancarta en la calle. Para eso no está la FMM.
-¿Qué herencia recibe David Pérez, su sucesor en la presidencia de la FMM?
- El patrimonio y la grandeza de los 179 ayuntamientos de Madrid, que es donde reside la soberanía popular, y que es donde están los verdaderos problemas de la sociedad madrileña. Va a encontrar una Federación con más alcaldes de su signo político que nunca, más colaboradores que nunca, aunque la tarea sea difícil porque la situación de los ayuntamientos no es ajena al resto de administraciones y porque en estos momentos en los que es imprescindible hablar de recortes, porque es necesario abordar esos hacer recortes, hay que hacer compatible ese recorte con el mantenimiento al cien por cien los servicios sociales las prestaciones sociales que competen al ayuntamiento, que son muchas. Siendo una legislatura difícil creo que David [Pérez] puede ser el mejor presidente de la FMM para los próximos cuatro años. |