El proyecto de fundación que el duque de Palma, Iñaki Urdangarín, y su socio en el Instituto Nóos, Diego Torres, presentaron al Ayuntamiento de Alcalá a principios de 2003, constituía la puerta de entrada para una privatización de la Ciudad Deportiva del Val. Así lo ha asegurado a Diario de Alcalá, el ex concejal de Izquierda Unida Fran Pérez, que por aquel entonces era asesor del primer teniente de alcalde del Gobierno formado por PSOE e IU, Luis Suárez Machota.
Según Pérez, los asesores del ex regidor Manuel Peinado, Juan Luis Aguirre y Agustín Baeza “se reunieron con nosotros y nos entregaron una copia del proyecto presentado por la empresa de Urdangarín. El documento, de 15 ó 20 folios, era lo suficientemente ambiguo como para pensar que querían ocuparse de la gestión del Val y también de la segunda Ciudad Deportiva, la del Juncal. El proyecto manifestaba la pretensión de asesorar al Ayuntamiento en temas deportivos. No sé si el duque de Palma y su socio querían redactar o desarrollar el Plan Estratégico del Deporte que Peinado encargó a Rafael Guijosa, pero, claramente, querían entrar en la gestión de las ciudades deportivas desde una fundación”.
La respuesta de Izquierda Unida fue tajante: “Al PSOE le dijimos que estábamos en contra, como es norma y principio en IU, de cualquier privatización de los servicios públicos municipales. Nos parecía claramente que el proyecto de Urdangarín abría la puerta a una privatización de la Ciudad Deportiva del Val o del control privado de su gestión de la del Juncal. En el proyecto no venía así de claro, pero obviamente se veía que querían entrar ahí para hacer caja. Por eso les advertimos que si el proyecto se llevaba a un Pleno votaríamos en contra”, señala Fran Pérez, que también recuerda como su partido argumentó que no había contemplado “ningún gasto de este tipo en los presupuestos municipales.
"En el PSOE estaban poco entusiasmados". Pérez recuerda que desde el PSOE preguntaron a IU si su rechazo se debía al carácter republicano de la formación: “No se trataba de eso, sino de un intento de meter una patita para hacerse con una gestión que a Urdangarín y a sus socios les podía resultar muy rentable, la de los centros deportivos municipales. Nosotros estábamos en contra, pero tampoco vimos a los compañeros socialistas del equipo de Gobierno muy entusiasmados con la propuesta. Tampoco lo estaban en el partido: como coordinador general de IU llamé al entonces secretario general del PSOE loca, Miguel Buenestado, y también a Fernando Fernández Lara, y me dio la impresión de que tampoco estaban muy de acuerdo”.
La teoría de Pérez ante esta incoherencia es que “Si tenían una propuesta del marido de la Infanta, un proyecto con alguien de tanta dimensión pública, era lógico que nos lo comentaran como socios de gobierno. Pero no creo que fuera intención de Peinado llevarlo a efecto”. Y ello, a pesar de que como otra tarjeta de visita adicional, Urdangarín y Torres, aseguraban contar con una gran experiencia en la gestión deportiva con ayuntamiento de una quincena de ciudades españolas.
Para Fran Pérez, la presencia de Iñaki Urdangarín y de su familia en la cabalgata de reyes de 2003 no fue casual: “Creo que buscaba generar un flujo de simpatía con la población de Alcalá para, después, alcanzar unos objetivos mercantiles que claramente entraban en las competencias municipales”. |