Alcalá de Henares • Actualidad • Sociedad
Ya nadie hace cola en las Galerías León
Laura Arribas - lunes 5 de diciembre de 2011 a las 12:15 horas
Bookmark and Share
 

La crisis pone en peligro uno de los mercados más antiguos de Alcalá.

 

 

La hora más fuerte del día son las 12 de la mañana, pero muchos comerciantes la esperan ya con los brazos cruzados. Saben que serán pocas las personas que caminen por los pasillos de las galerías, unas galerías por las que hace tan solo unos años “no se podía ni andar” de la gente que había en ellas comprando. La crisis, la vejez del barrio y los nuevos hábitos de compra han empezado a acabar con algunos de los negocios de las Galerías León, en la zona de Reyes Católicos. Otros, sin embargo, se resignan a que pase la tormenta y esperan con ánimo el día 10 de cada mes. “Hay más movimiento de clientes cuando la gente cobra el paro”, aseguran.
No será el fin de las galerías –o por lo menos todavía no–, pero lo cierto es que el camino por la crisis se está haciendo bastante duro. Más pérdidas que beneficios son los resultados de algunos meses, aunque la mayoría de los comerciantes se resignan a abandonar un mercado que, sin duda, vivió tiempos mejores. Muchos llevan allí desde que se inauguró hace ya casi tres décadas, y los dos últimos años, destacan, han sido los peores de su existencia.
“Si hace 15 años me dices que iba a estar 20 minutos aquí parado charlando tranquilamente no me lo hubiera podido creer”. Son las 11.30 de la mañana y, en media hora, por la charcutería de Roberto Moreno  tan solo ha pasado una mujer a comprar una morcilla. “Antes venían las madres a por embutido para los bocadillos, pero el barrio ha ido envejeciendo y los niños, que ya han crecido, se han mudado a otros sitios”, explica. Así, el puesto, que a esta hora ya tendría que estar notando una amplia  afluencia de clientes, se encuentra vacío.
“Lo peor comenzó hace dos años, y el 2011 está siendo un desastre. Los trabajadores, que venían a por el almuerzo, han perdido su empleo y ahora a la gente le da mucho miedo gastar dinero. Además, tenemos una competencia muy fuerte con negocios como el Ahorramás. Al estar abierto durante todo el día es más cómodo para mucha gente”, lamenta. 
La única solución: “Compensar los beneficios de cada mes”. Nunca es una ganancia excesiva, dice, pero sirve para mantener un puesto que muchos compañeros se han visto obligados a cerrar.
se alquila. Fábricas, comercios o jubilación fueron los destinos de algunos compañeros que se vieron obligados a dejar las galerías por la escasez de clientela. “Yo si tuviera una cosa mejor me iría”, confirma Jesús Moreno. Lleva una década trabajando en este mercado y asegura que ahora cuando más movimiento hay es el día 10, “cuando la gente cobra el paro”.
Su puesto ha pasado de colas interminables a tener “un cliente, dos, ninguno, tres...”. “La gente ya no se gasta 30 euros como hacía antes, ahora vienen los clientes y, como la mujer que acaba de venir, pide dos lonchas de panceta o lo que les va haciendo falta”.
Sin embargo, su situación no es de las peores. En la segunda planta por lo menos seis puestos ya han echado el cierre y los que se mantienen, luchan por sobrevivir. “A esta hora tendría que tener a 40 mujeres en la cola de la frutería. Ahora solo hay 10. En cuestión de dos años esto se ha ido abajo”, destaca José Vallejo. Su táctica: las ofertas. “Tengo 5 kilos de patatas a un euro. Eso no se ha visto nunca, pero no puedo hacer otra cosa”.
No hay más remedio, indican, que aguantar el temporal, aunque muchos están dispuestos a adaptarse a los tiempos que corren. “En nuestra contra va el tema de los horarios. Si tuvieramos más flexibilidad y abrieramos, por ejemplo, de 8 a 16 horas, vendría más gente. Es algo que ya se está haciendo en mercados de Barcelona, por ejemplo. Pero para ello hay que llegar a un acuerdo y no a todos los comerciantes les parece bien”, aclara Miguel Ángel Martínez. Otros esperan que con el nuevo cambio de Gobierno la situación mejore y se vuelva a levantar este mercado que no había visto los pasillos tan vacíos “nunca”.
La hora más fuerte del día son las 12 de la mañana, pero muchos comerciantes la esperan ya con los brazos cruzados. Saben que serán pocas las personas que caminen por los pasillos de las galerías, unas galerías por las que hace tan solo unos años “no se podía ni andar” de la gente que había en ellas comprando. La crisis, la vejez del barrio y los nuevos hábitos de compra han empezado a acabar con algunos de los negocios de las Galerías León, en la zona de Puerta de Madrid. Otros, sin embargo, se resignan a que pase la tormenta y esperan con ánimo el día 10 de cada mes. “Hay más movimiento de clientes cuando la gente cobra el paro”, aseguran.

No será el fin de las galerías –o por lo menos todavía no–, pero lo cierto es que el camino por la crisis se está haciendo bastante duro. Más pérdidas que beneficios son los resultados de algunos meses, aunque la mayoría de los comerciantes se resignan a abandonar un mercado que, sin duda, vivió tiempos mejores. Muchos llevan allí desde que se inauguró hace ya casi tres décadas, y los dos últimos años, destacan, han sido los peores de su existencia.

“Si hace 15 años me dices que iba a estar 20 minutos aquí parado charlando tranquilamente no me lo hubiera podido creer”. Son las 11.30 de la mañana y, en media hora, por la charcutería de Roberto Moreno  tan solo ha pasado una mujer a comprar una morcilla. “Antes venían las madres a por embutido para los bocadillos, pero el barrio ha ido envejeciendo y los niños, que ya han crecido, se han mudado a otros sitios”, explica. Así, el puesto, que a esta hora ya tendría que estar notando una amplia  afluencia de clientes, se encuentra vacío.

“Lo peor comenzó hace dos años, y el 2011 está siendo un desastre. Los trabajadores, que venían a por el almuerzo, han perdido su empleo y ahora a la gente le da mucho miedo gastar dinero. Además, tenemos una competencia muy fuerte con negocios como el Ahorramás. Al estar abierto durante todo el día es más cómodo para mucha gente”, lamenta. 

La única solución: “Compensar los beneficios de cada mes”. Nunca es una ganancia excesiva, dice, pero sirve para mantener un puesto que muchos compañeros se han visto obligados a cerrar.

Se alquila
Fábricas, comercios o jubilación fueron los destinos de algunos compañeros que se vieron obligados a dejar las galerías por la escasez de clientela. “Yo si tuviera una cosa mejor me iría”, confirma Jesús Moreno. Lleva una década trabajando en este mercado y asegura que ahora cuando más movimiento hay es el día 10, “cuando la gente cobra el paro”.
Su puesto ha pasado de colas interminables a tener “un cliente, dos, ninguno, tres...”. “La gente ya no se gasta 30 euros como hacía antes, ahora vienen los clientes y, como la mujer que acaba de venir, pide dos lonchas de panceta o lo que les va haciendo falta”.

Sin embargo, su situación no es de las peores. En la segunda planta por lo menos seis puestos ya han echado el cierre y los que se mantienen, luchan por sobrevivir. “A esta hora tendría que tener a 40 mujeres en la cola de la frutería. Ahora solo hay 10. En cuestión de dos años esto se ha ido abajo”, destaca José Vallejo. Su táctica: las ofertas. “Tengo 5 kilos de patatas a un euro. Eso no se ha visto nunca, pero no puedo hacer otra cosa”.

No hay más remedio, indican, que aguantar el temporal, aunque muchos están dispuestos a adaptarse a los tiempos que corren. “En nuestra contra va el tema de los horarios. Si tuvieramos más flexibilidad y abrieramos, por ejemplo, de 8 a 16 horas, vendría más gente. Es algo que ya se está haciendo en mercados de Barcelona, por ejemplo. Pero para ello hay que llegar a un acuerdo y no a todos los comerciantes les parece bien”, aclara Miguel Ángel Martínez. Otros esperan que con el nuevo cambio de Gobierno la situación mejore y se vuelva a levantar este mercado que no había visto los pasillos tan vacíos “nunca”.

 


Comentarios Sociales



Comentarios
POR UNA ESPAÑA GRANDE
jueves 22 de marzo de 2012 a las 10:04 horas
….que nadie se confunda, la calidad esta en estas Galarerías, en las grandes superficies en lo referente a los productos frescos, no hay más que “guarreria”. Las tendencias han podido cambiar, pero no cambio yo un buen filete, pollo, merluza, etc…por una hamburguesa, pizza, kebab, etc.. NI DE COÑA.
Personalmente soy consumidor de dichas galerías y vivo en el ensanche de Alcalá, donde poco más que las opciones son el Mercadona y el Carrefour, teniendo que desplazarme igualmente en coche y no veo, más que alguna ventaja del tipo horario, pero poco más…porque quien compre una merluza a las 9 de la noche es porque tiene antojo de comérsela esa noche…porque no le va a durar más que eso unas horas…son productos que están casi…casi…al borde de su caducidad…Srs. Hay que sacrificar, para los que trabajamos, algún sábado e ir al mercado para adquirir para toda la semana buen genero. Genero que se compra dia a dia en el mercamadrid.

Levantemos nuestro país con negocios de este tipo, cuya política es la calidad a bajo precio. Al contrario de las grandes superficies cuyo beneficio esta en sus explotaciones laborales (horarios inhumanos y salarios ridículos) y cuya calidad es precaria a alto precio.

Saludos.
Una liancheira tambien
viernes 16 de marzo de 2012 a las 23:30 horas
Las fotos si son de las Galerias Leon, me da que quien seas has estado poco por aki...a ver si hablamos con conocimiento....
dvd83
martes 13 de marzo de 2012 a las 14:14 horas
la clave de la supervivencia está en no pasarse con los precios de las cosas más básicas y ofrecer género de calidad, así la gente te va a comprar. Además hay que adaptarse y luchar en igualdad de condiciones en horarios contra los chinos, alcampos, y ahorramases, de 08h, a 22h. para estar cerca de la gente, sábados también
www.foroalcala.net
martes 6 de marzo de 2012 a las 11:24 horas
Me parece una pena que se pierda en contacto directo con el tendero de toda la vida...Yo a día de hoy prefiero comprar en ente tipo de mercados a comparar en grandes superficies, como digo, por el trato que me dispensan.
www.foroalcala.net
bea
martes 6 de diciembre de 2011 a las 14:53 horas
POR FIN DESCANSAREMOS DE OLORES Y RUIDOS. QUE DESCANSO!!!
y
martes 6 de diciembre de 2011 a las 14:52 horas
HOY EN DIA LA GENTE PIDE BUENOS PRECIOS Y CALIDAD Y POR ESO SE VAN A LOS COMERCIOS GRNADES COMO AHORRAMAS Y ALCAMPO. LAS TIENDAS DE BARRIO DESAPARECERAN YA. PORQUE VENDIENDO UNA COSA QUIEREN YA VIVIR TODO EL DIA..ES QUE CON ESOS PRECIOS......ADEMAS LAS GRANDRES ESTAN OBLIGADAS A PASAR MAS CONTROLES Y NOS FIAMOS MAS DE QUE NO TE DEN GATO POR LIEBRE O VACAS LOCAS :)
leoncete
martes 6 de diciembre de 2011 a las 13:24 horas
el ahorramas carisimo el alcampo todo de peor calidad como viene empaquetado paece mucho mejor .... me quedo con las compras en galerias leon como sigo haciendo trato mas amable cercano y te conocen los dependientes
aqui teneis casos de esas tiendas como ahorramas y demas... por cierto ana los controles de calidad se pasan en mercamadrid , las tiendas no miran nada

http://noticias.terra.es/2011/espana/1206/actualidad/la-guardia-urbana-retira-cien-kilos-de-comida-caducada-que-estaban-a-la-venta.aspx
lolo
martes 6 de diciembre de 2011 a las 12:14 horas
y mas ladrones también porque metían y meten gato por liebre yo me voy a un comercio donde coja la fruta la carne se que no se me va a estropear al día siguiente y encima tenga de todo y si me apetece comprarme un capricho se que lo tengo el comercio pequeño cae no solo por las grandes superfie si no mucha veces por la falta de calidad y de especialidad y de trato que ojo como tratan a veces y lo caro que esta
un lianchero emigrante
lunes 5 de diciembre de 2011 a las 23:54 horas
Que recuerdos Galerias León. Me acuerdo de subir a la tercera planta a una libreria a comprar cromos e ir con mi madre los dias de mucha compra para que la ayudara con las bolsas. Que recuerdos de mi infancia en el lianchi
Marela
lunes 5 de diciembre de 2011 a las 21:40 horas
Es una pena que desaparezca el pequeño comercio, el comercio de barrio; en cualquier país europeo funcionan a pleno rendimiento...creo que deben ser positivos pues la gente volverá, se acaban ya esos carros de las grandes superficies llenos con cosas inútiles, seremos consecuentes con lo que compramos. Yo prefiero las tiendas del barrio pero no solo para la comida sino para todo, tengo más garantias y un trato más personal.

ENVÍA TU OPINIÓN
 
Nombre y Apellidos Correo Electrónico (*) Clave Publicación (*)
Comentario:

Imagen de Verificación:
Escriba el Código:

* Campos Opcionales
 
Foto: Sandra Santiago