Las jornadas organizadas por el Instituto Universitario de Análisis Económico y Social de la UAH versaban sobre política regional y fondos europeos. Pero la presencia de Luis Espadas, secretario de Presupuestos y Gastos del Ministerio de Economía, obligaba al periodista a centrar la conversación sobre la actualidad económica.
En su intervención, Espadas defendió la eficiente utilización de los Fondos Europeos (FEDER) por parte de España y, aunque las comparaciones son odiosas, nombró a Portugal, Grecia e Irlanda –los tres miembros del denominado PIIGS y en el punto de mira de los mercados– como ejemplos de países que no supieron sacar el máximo partido a esa inyección de dinero.
- ¿Cómo está afectando la crisis a los Fondos de Cohesión Europeos y a España? - El presupuesto de la Unión Europea (UE) está configurado con anterioridad y sigue su curso con independencia de la crisis. Es decir, no se van a aminorar las contribuciones y esperamos que los fondos previstos que reciba España hasta 2013 se sigan recibiendo con normalidad. Otra cosa son las dificultades externas de gestión porque, a diferencia de lo que ocurría en el pasado, donde la mayor parte de los fondos iban destinados a inversiones en bienes tangibles, ahora deben ser dirigidos a la sociedad del conocimiento, es decir, innovación e investigación, lo que puede dificultar la absorción de dichos fondos. Y a finales de 2013 seguramente España empiece a ser contribuyente neto de la UE.
- Y España, ¿va a poder aportar dinero con la crisis que está atravesando? - Naturalmente. Las contribuciones que hacemos a la UE son un porcentaje de nuestro PIB además de una cuantía vinculada a la recaudación del IVA. Puede haber una minoración pero sería un problema de toda la Unión si cayeran ambas cosas. De todas formas, no parece que sea así porque Alemania está recuperándose y Francia también. Lo peor de la crisis para estos países ha pasado y esperemos que también para los periféricos.
- Bueno, España sigue sin crecer. ¿Existe un riesgo serio de que se acentúe la Europa de las dos velocidades? - En Europa siempre ha habido dos velocidades y nosotros hemos estado en la primera parte del tren. Es de esperar que si los países más emblemáticos de la Unión, como Alemania, Francia u Holanda, consiguen tasas de crecimiento, esto nos beneficiará.
- España, ¿puede ser rescatada como Irlanda? ¿Podría la UE asumir ese peso? - Mi materia es referente a presupuestos, así que le daré mi visión personal. En mi opinión no hay nada imposible en la economía. Ya hemos visto el vuelco espectacular que ha dado la economía mundial en los últimos años. ¿Hay elementos que demuestren que hay problemas crónicos en la UE? Sí. ¿Cómo van a evolucionar? Es algo imprevisible. En principio me resulta impensable que pueda llevarse a cabo la salvación de España porque las implicaciones para la UE serían intensísimas, de un impacto terrible y globalmente muy doloroso. Imposible no hay nada pero hay muchas diferencias entre la economía irlandesa y la española. En España tenemos un segmento empresarial muy potente. Es verdad que el endeudamiento de nuestro país es importante, no el de sus administraciones públicas porque el ratio de PIB es de un 75%. Además, la situación de nuestra banca, aparentemente, es buena.
- La ministra de Economía, Elena Salgado, ha dado un tirón de orejas a dos comunidades autónomas, Castilla- La Mancha y Murcia, por su elevado déficit. La reforma de las administraciones es una de las tareas pendientes, junto con otras también urgentes. ¿Cree que se está actuando con la agilidad suficiente para que los mercados dejen de atosigar a España? - Esas dos comunidades que usted ha mencionado presentan riesgos de que no cumplan con la estabilidad presupuestaria, pero más importante es que el conjunto de las comunidades sí van a cumplir el pacto de estabilidad. Así que será el resto de regiones quienes amorticen esa hipotética desviación negativa. En cualquier caso, estas dos regiones suponen un porcentaje bajísimo del PIB nacional, solo el 6%. El Estado también va a cumplir su objetivo de estabilidad. Respecto a las reformas... Las estructurales, y mire lo que pasa con Francia e Irlanda, son las más difíciles de llevar a cabo porque se requiere un consenso, y en este país la oposición no está dispuesta a practicarlo. No digo que todas las cosas las hagamos bien, pero no todas las hacemos mal, y muchas de las medidas que hemos tomado son similares a las adoptadas en el resto de la UE. Inyectando dinero pare recuperar el crecimiento y posteriormente llevando a cabo una política de ajuste, y aquí hemos llevado a cabo la congelación pensiones, la reducción del salario de los funcionarios, etc. La oposición dice que reducirá el gasto público... Me conozco muy bien el presupuesto, no hay ese recorrido salvo que se adopten medidas tan dramáticas como las que hemos realizado, que han pasado por reducir el presupuesto de infraestructuras o salariales. Respecto a la reforma energética, algo de vital importancia para el país... el señor Montoro (PP) se sentó con el Gobierno para llegar a un acuerdo pero no se ha avanzado en las negociaciones, y ése es el frame work de un país. Y acerca del retraso en la edad de jubilación... ¡Si vivimos quince años más que cuando se hizo ese marco legal!
- Pero hasta el año que viene parece que no va a haber un acuerdo en firme respecto a la reforma de las pensiones. E Irlanda ha decidido cortar por lo sano: despidiendo funcionarios, reduciendo el salario mínimo... - Sí sí, porque no ha tenido más remedio. Caben políticas de control de demanda o tocar el estado de bienestar sin romperlo, ajustándolo a las circunstancias. ¿Podemos esperar? Se puede, pero la población vive más tiempo y el equilibrio financiero de la Seguridad Social requiere modificar la edad de jubilación.
- ¿Y si Europa dice de nuevo que las medidas de austeridad de España no son suficientes? - Si España cumple con el pacto de estabilidad y de crecimiento, es decir, llegar a 2014 con el 3% de déficit, Europa no tendría que decir nada. Otra cosa es que los mercados se vuelvan más agresivos, pero la irracionalidad puede llevar a cualquier cosa. Hoy por hoy hemos hecho un ajuste muy severo en materia retributiva y de inversiones, y los ministerios para 2011 tienen un 15% menos de dotación. ¡Imagínese lo que significa para un hogar disponer de un 15% menos de presupuesto! Pero también es verdad que los ingresos han caído un 33%.
- Volviendo al tema de las Comunidades Autónomas, el hecho de poner en la picota pública a dos regiones por no hacer sus deberes puede servir de argumento para que otras que sí cumplen con sus obligaciones vayan de víctimas? ¿Se les va a penalizar? - Claro, en el momento en que se les restringe su capacidad de gasto eso ya supone una penalización indirecta porque se les niega la posibilidad de acceder al crédito. Y luego hay otra, que es el castigo mediático al señalarlas por no haber hecho los deberes.
- Si España está haciendo las cosas bien, ¿por qué los mercados se nos echan encima? - Los mercados ven que hay un endeudamiento importante del país derivado de las administraciones, las empresas y los particulares. La cantidad de dinero que tenemos que devolver es enorme, más de tres veces nuestro PIB. Es como quien debe tres veces más de lo que gana al año. Existe una presunción de que haya problemas para hacer frente a ese pago. Pero insisto, el pacto de estabilidad y de crecimiento lo estamos cumpliendo.
- ¿Echa en falta una voz común en Europa, una política fiscal única? - Sin lugar a dudas. Alemania está muy implicada con lo que pueda pasarle a España, pero el reto es para toda la UE, no sólo para España, y se debe actuar con criterios comunes porque sigue habiendo posiciones individuales que dañan esa imagen. También hay que homogeneizar los sistemas fiscales, no puede ser que Irlanda tenga un 12,5% de Impuesto de Sociedades. A mi modo de ver, eso es competencia desleal.
- ¿Hay alguien que está sacando partido de los rescates a países europeos? - Es obvio, aquí se mueve mucho dinero, y hay fondos e instituciones financieras que buscan la máxima rentabilidad. |