El futuro centro de procesamiento de datos de Mapfre en Alcalá estará operativo a partir de 2013 y dará trabajo a 70 personas. El vicepresidente de Mapfre, Antonio Huertas, y el alcalde de Alcalá, Bartolomé González, han colocado esta mañana la primera piedra del complejo, situado en la calle Tales de Mileto de La Garena, frente al edificio multicentro de la compañía. El centro de Alcalá, que sustituirá al que hasta ahora funciona en Majadahonda, almacenará los datos de negocio de Mapfre en toda España y estará en funcionamiento las 24 horas del día, por lo que contará con dos edificios de datos idénticos que almacenarán la información y que permitirán sostener las operaciones ante cualquier incidencia.
El centro será, según el vicepresidente de Mapfre, Antonio Huertas, "un buen generador de empleo en la zona"."Tenemos 41 oficinas en todo el Corredor del Henares, de las que ocho están en Alcalá. Tenemos más de 250 empleados y cientos de colaboradores en esta zona, por lo que la presencia de Mapfre en esta zona es importante y va a serlo más, porque nuestro compromiso se reafirma en el día de hoy", ha asegurado el vicepresidente de la compañía antes de la colocación de la primera piedra, "un acto que no es usual para estos tiempos".
En él también ha estado presente el alcalde de Alcalá, Bartolomé González, que ha agradecido a Mapfre "que haya apostado nuevamente por Alcalá", más aún "en un momento extremadamente complicado en el Corredor del Henares". "Empezar un nuevo ejercicio con la puesta de la primera piedra de una nueva iniciativa es algo que a un alcalde acostumbrado a recibir malas noticias le sirve de aliciente y de ánimo, y espero que este sea un punto de inflexión", ha manifestado el alcalde.
El complejo estará ubicado en una parcela de 22.000 metros cuadrados y contará con tres edificios: dos centros de procesamiento de datos simétricos, que permitirán almacenar la información de forma segura -ya que sus sistemas estarán duplicados e incluso triplicados- y un edificio de gestión desde el que se controlarán ambos centros.
Las obras comenzaron el pasado 19 de diciembre, estarán terminadas en 17 meses y contarán a continuación con un periodo de prueba de otros 15 meses, tras lo que el centro estará totalmente operativo. La construcción será "complicada", según explica el consejero delegado de la sociedad de gestión de activos, Luis Basagoiti. "Tendrá algunas características especiales, como el peso de los grupos electrógenos, que pesarán entre 6 y 30 toneladas, o el tamaño de los depósitos de fueloil, que es lo que permite que los grupos electrógenos funcionen cuando no hay electricidad, que tienen el tamaño de una piscina olímpica".
El futuro centro tendrá una vida útil de unos 20 años. Aunque el alcalde ya le ha deseado a la compañía que sean "más de 20", "que sean muchas más las primeras piedras y que se empiece a generar empleo, que es lo que necesitan los madrileños y los alcalaínos".
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